"Ven a vivir conmigo. Tendremos todos los libros de poesía que existen en el mundo. Toda la música. Todos los alcoholes que arden en los ojos y corroen el odio. Nos embriagaremos hasta oscilar como seres de una materia fosforescente, y diremos tantos poemas que nuestras lenguas se incendiarán como rosas."
Este no es un texto sobre una convivencia doméstica; es un manifiesto de una forma extrema de amar.
"Tendremos todos los libros de poesía que existen en el mundo."
No promete riqueza, una casa o comodidades. La primera posesión compartida será la poesía. Para Pizarnik, los poemas son una forma de supervivencia, un lenguaje capaz de decir lo que la vida ordinaria no alcanza a expresar.
"Toda la música."
La música es aquello que comunica incluso cuando las palabras fracasan. La pareja ideal compartiría no sólo libros, sino también el ritmo emocional del mundo.
"Todos los alcoholes que arden en los ojos y corroen el odio."
El alcohol aparece como símbolo de intensidad, de pérdida de los límites del yo. Pero el verso da un giro inesperado: ese fuego no alimenta el odio, sino que lo corroe. La embriaguez aquí busca destruir aquello que separa.
"Oscilar como seres de una materia fosforescente."
Es una imagen típicamente pizarnikiana: los amantes dejan de ser carne para convertirse en algo luminoso, casi sobrenatural. La fosforescencia ilumina en la oscuridad; es una luz tenue, nocturna, muy acorde con el universo de la autora.
"Nuestras lenguas se incendiarán como rosas."
Quizá sea la imagen más poderosa del fragmento.
La lengua representa la palabra, el beso y la poesía al mismo tiempo. Compararla con una rosa une dos símbolos tradicionales:
- la belleza;
- la herida (las espinas);
- el amor;
- lo efímero.
Que esas lenguas "se incendien" significa que hablar poemas será una experiencia tan intensa que consumirá a quienes los pronuncian.
Un amor absoluto
Lo más interesante del texto es que el amor no se sostiene sobre promesas realistas. No dice:
- viajaremos,
- tendremos hijos,
- construiremos una casa.
Dice:
- tendremos poesía,
- música,
- embriaguez,
- palabras.
Es un amor construido sobre la imaginación y el lenguaje.
Sin embargo, leído en el contexto completo del texto, adquiere un matiz profundamente trágico. Esa invitación nace desde la ausencia. Después de imaginar ese universo compartido, la voz reconoce que la persona amada no vendrá. El paraíso verbal existe sólo porque el otro falta. La fantasía es una respuesta desesperada a la soledad.
En ese sentido, el fragmento resume una de las grandes obsesiones de Pizarnik: la poesía como refugio frente a una realidad que nunca alcanza la intensidad del deseo. Por eso sus imágenes son tan desbordadas: cuando la vida no basta, el lenguaje intenta crear un mundo donde el amor sí sea absoluto, aunque sólo pueda existir en las palabras.
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