viernes, 27 de febrero de 2015

Bienvenido Frato


Luis E. Aute

Luis Buñuel



- Luis Buñuel acudía a los estrenos de sus películas con piedras en los bolsillos, para tirárselas a los espectadores si no les gustaba.
Le gustaba disfrazarse de cura y dejarse ver en bares de mala muerte para contemplar la reacción de la gente.
- En una ocasión se hizo pasar por guía del Museo del Prado y ofreció una visita guiada a todo un grupo de turistas, inventándose sobre la marcha toda clase de disparate sobre los cuadros de los que hablaba.
- Al cineasta le gustaba lanzar cubos de agua desde su balcón sobre los desconocidos que pasaban por la calle: una broma de dudoso gusto, que apareció en la última película de Buñuel, titulada Ese oscuro objeto del deseo.
- En 1933 tuvo la gran idea de rodar Las Hurdes, tierra sin pan, después de  leer un estudio sobre el bocio en aquella humilde región de Extremadura, sin embargo contaba con el capital suficiente. En una ocasión Ramón Acín le dijo: -Mira, si me toca el gordo de la lotería, te pago esa película-. Y lo cierto es que le tocó,y en honor a su promesa, cumplió con su palabra.
- Mantuvo una cercana amistad con el escritor Federico García Lorca, quien escribió el guión cinematográfico titulado Viaje a la luna, el cual nunca se llegó a rodar. También mantenía una relación estrecha con el pintor Salvador Dalí.
- Buñuel no buscaba premios haciendo películas y en una ocasión comentó: “Nada me disgustaría más moralmente que recibir un Oscar. No lo tendría en mi casa”.
- A 60 años de la filmación de Los Olvidados -escrita y dirigida por Buñuel- se descubrió que el tráiler estaba conformado de varias tomas que no fueron incluidas en la edición final del filme.
- Antes de dedicarse al mundo del cine estudió Biología e Historia, al igual que Filosofía y Letras. Dicha invursión en el mundo de las letras dejaron frutos en forma de cuentos e historias breves, las cuales se encuentran recopiladas en Escritos de Luis Buñuel
Fue un hombre obsesionado con la muerte y durante los últimos cinco años de su vida, sordo y con poca vista el único libro que releía era La Vejez, de Simone de Beauvoir. Murió el 29 de julio de 1983 a consecuencia de una insuficiencia cardíaca, hepática y renal provocada por un cáncer.

jueves, 26 de febrero de 2015

Oliver Sacks: What hallucination reveals about our minds


H.P Lovecraft

Víctor Frankl



Víctor Frankl, creador de la logoterapia, narra un
interesante caso en relación con nuestra actuación
en el teatro de la vida. Resulta que los alumnos de
una escuela iban a representar una obra en la que
aparecía un tartamudo. En consecuencia —y bajo
la influencia del humor negro de sus compañeros—
se eligió para el papel precisamente al tartamudo
de la escuela, que casi nunca falta. Sólo que una
vez en el escenario el pobre no pudo tartamudear,
con lo cual, sin pretenderlo, además se vengó de
sus malosos compañeros. Digo sin quererlo, por¬
que él quería tartamudear, quizás era la única oca¬
sión en su vida en que quería representar bien el
papel que le había asignado el destino: ser el tarta¬
mudo de la escuela.
—Tartamudea —le decía un compañero que es¬
taba a su lado, dándole un codazo—. Estás echan¬
do a perder la obra.
—Es que no puedo tartamudear, te lo juro —con¬
testaba el dizque tartamudo, con una perfecta dic¬
ción.
Frankl llama a este fenómeno "ley del esfuerzo
inverso". El tartamudeo es producto de un estado
nervioso alterado. El que lo padece da a cada acto
de su vida cotidiana una importancia tan exagera¬
da que su inconsciente —como un bombero in¬
oportuno—, decide encender las señales de alarma,
descargar una sobredosis de adrenalina, producir
sudor y, claro, alterar el habla. La idea de Frankl es
convencer al bombero de que no hay tal peligro;
por el contrario, se trata de una maravillosa situa¬
ción de conquista y de triunfo, con la cual también
debe colaborar (ya ves que los bomberos ayudan
en casi cualquier cosa). Entonces ese mismo in¬
consciente te provee de una fuerza milagrosa, no
calculada, para realizar tu difícil misión. Tartamu¬
deas si quieres tartamudear o no tartamudeas si no
guie/deshacerlo. Eres dueña de ti y del mundo. Una
estratagema con el inconsciente similar a la que
emplea Tom Sawyer para conseguir que sus ami¬
gos lo ayuden a pintar una barda: finge que la tarea
lo divierte. O sea: juega a pintar la barda.

martes, 24 de febrero de 2015

Hamlet

¡El mundo está desquiciado!
¡Vaya faena, haber nacido
yo para tener que arreglarlo!

W. SHAKESPEARE,
Hamlet

Bruce Lipton

Los pensamientos curan más que los medicamentos

El científico Bruce Lipton reclama una nueva medicina, la que tenga en cuenta la energía por su capacidad para curar. Nos dan medicamentos para la enfermedad, pero esto causa muchos problemas en el cuerpo. Porque esta medicina basada en la farmacología no entiende cómo está interrelacionada toda la bioquímica del organismo. Cuando tomo una pastilla química y la introduzco en mi cuerpo, no solo afecta a aquel lugar donde tengo el problema, sino que afecta a muchas otras cosas a la vez. Son los llamados "efectos secundarios".

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Los pensamientos curan más que los medicamentos

Pero, en realidad, no son secundarios sino directos. No entienden que el efecto de las drogas no solo crea un efecto sino múltiples. Según las estadísticas en EEUU, ¡losfármacos matan allí a más de 300.000 personas cada año! Hay algo que no funciona en la ciencia médica. Hace algunas cosas bien, como la traumatología, pero está matando a mucha más gente de la que ayuda.
¿Y qué ha descubierto sobre las células pero que no tiene en cuenta la medicina?
Yo ya trabajaba con ellas en los años 60. Fui un pionero porque en esa época había muy poca gente trabajando en ello. Y un experimento que hice en esa época cambió la idea que tenía del mundo. Entonces, la pregunta es muy sencilla, ¿qué controla el destino de las células? Todas eran idénticas, lo único que era diferente era el entorno. Cuando cojo células sanas y las coloco en un entorno nocivo, la células enferman y mueren. Si un médico las mirara, diría: "¿Qué medicina hay que darles?" ¡Pero no hace falta ninguna medicina! Les cambias el entorno nocivo, las colocas en uno sano y saludable y las células sanan. Los humanos somos una comunidad de 50 trillones de células, por tanto, la célula es el ser viviente y la persona es una comunidad.
¿Cuál es el entorno de la célula que hay que cuidar?
Dentro de mí hay 50 trillones de células y el entorno celular para nosotros es la sangre, por ello la composición de la sangre cambia el destino de la célula. ¿Y qué controla la sangre? Pues el sistema nervioso, que crea una química diferente según el sistema exterior. La célula y el ser humano son la misma cosa.
Por tanto, la medicina culpa a las células por la enfermedad y trata de cambiar la química de las células, pero ese no es el problema, el problema es el entorno. Y si cambias a la persona de entorno, sin medicamentos, el cerebro cambia la química. El cerebro de la célula y el de la persona leen y entienden el entorno.
En un entorno sano, ¿nos curamos automáticamente? ¿Así de fácil? No es tan fácil, porque la mente interpreta. Puede suceder que estemos en un entorno muy sano y que la mente lo lea como un entorno negativo o perjudicial. Entonces crea una química que hará a mi cuerpo enfermar. La diferencia entre la célula y el ser humano es que este tiene una mente que hace una interpretación y la célula lee el entorno directamente. Si metes un programa con errores en la mente, entonces la química que genera no está en armonía con la vida. Y esto nos sirve para entender cómo funciona un placebo. Cambio mi creencia y pienso que esto me va a sanar, tomo una píldora porque creo que esto me va a traer salud, y me mejora y me sana, pero la píldora podría ser de azúcar, en realidad no ha hecho nada, han sido mis creencias. Y a eso lo llamamos pensamientos positivos y efecto placebo.
¿Está diciendo que el efecto placebo "creer que algo nos sanará" es más curativo que un medicamento? Pero no hay casi investigaciones sobre eso.
Sí, tienes razón. ¿Eres consciente de que hay más de una manera de hacer energía sin tener que depender del petróleo? Pero seguimos dependiendo del petróleo porque no interesa el cambio a los que controlan la energía. Lo mismo pasa con las empresas farmacéuticas. Venden fármacos y ¿poder sanar sin fármacos es bueno o malo para la industria farmacéutica? No quieren que sanes sin comprar sus fármacos.
¿Se puede poner energía en una cápsula?
Si fuera así, las farmacéuticas intentarían vendértela. Si puedo sanar sin usar medicamentos, la industria que los produce no gana dinero. El dinero controla la ciencia.
Explíquenos cómo funciona ese poder que dice que tiene la mente para la autocuración.
He hablado de que la mente controla: si piensa de una manera, se va en una dirección y, si piensa de otra, se va en otra. Por ejemplo, cierro los ojos, los abro y veo a alguien a quien amo. Entonces mi cerebro segrega dopamina, oxitocina, etc. Lo puedo sentir en mi cuerpo, puedo sentir el amor, y esa química trae salud a las células.
Por eso, quien se enamora se siente tan bien. Pero si abro los ojos y veo algo que me asusta, segrego hormonas del estrés. Y estas hacen dos cosas.
La primera es que frenan el crecimiento del cuerpo. Porque si me está persiguiendo un león, necesito toda la energía para poder escaparme, y mi organismo apaga todo lo que no sea imprescindible para correr más rápido, así que se paraliza todo lo que tiene que ver con el crecimiento. La gente no lo sabe, pero tienes que crecer todos los días, porque, si no, te mueres. Cada día cientos de billones de células mueren y tienes que ir produciendo nuevas. Cada tres días, el sistema digestivo renueva sus células, pero si se interfiere con ese crecimiento, entonces no puedo estar sano porque estoy perdiendo demasiadas células al día, por eso la quimioterapia hace que se caiga el pelo y crea problemas de digestión, porque mata todas las células, no solo las del cáncer.
La segunda consecuencia de las hormonas del estrés es que se cierra todo aquello que usa energía, y el sistema inmunitario usa muchísima energía: cuando estás enfermo, te sientes muy cansado porque tu energía la está usando el sistema inmunitario.
Explíquenos qué es la medicina cuántica o medicina de la energía. Las hormonas del estrés apagan el sistema inmunitario, incluso la medicina usa este efecto en algunas ocasiones. Por ejemplo, si me trasplantaran un corazón, mi sistema inmunitario lo rechazaría. En esos casos, los médicos dan hormonas del estrés y eso impide que funcione el sistema inmunitario. Es tan claro que suprime el sistema inmunitario que lo usamos como un medicamento. Cuando la persona está bajo estrés, afecta de dos maneras: la primera es que deja de haber crecimiento y la segunda es que se apaga el sistema inmunitario.
De esta forma, virus nocivos pueden atacarme fácilmente. Cuando estás bajo mucho estrés, te enfermas. Y debo decir que, si tomamos una muestra de sangre de cada persona, descubrimos que todos tenemos células cancerígenas. Las tenemos siempre, pero si está funcionando el sistema inmunitario, no pueden crecer. Una vez que se apaga el sistema inmunitario, proliferan. Es como el catarro: no tienes que coger el virus, ya lo tienes dentro. Son organismos oportunistas.
Como decía, la primera razón por la que la medicina de hoy es cuestionable es porque los médicos no saben cómo funcionan las células.
La segunda es que la medicina está basada en la física de Newton. No reconoce la energía, esa parte invisible, las señales electromagnéticas. Pero, a principios del siglo XX, apareció la física cuántica, que dice que todo es energía, lo que podemos ver y también lo invisible.
Si miras dentro del átomo, hay electrones, protones, neutrones.
¿Y qué hay dentro?
Energía. La ciencia más reciente indica que el cuerpo responde a la física cuántica, no a la newtoniania. La medicina dice que quiere cambiar la química del organismo con drogas y la nueva medicina dice que hay que cambiar la energía. Y esta nueva medicina, la cuántica, es mucho más poderosa, porque responde primero el campo energético que el físico.
Y eso enlaza con la física cuántica. Si todo es energía, ¿los pensamientos también? ¿Cómo influyen en nuestra salud?
La mente es energía. Cuando piensas, transmites energía, y los pensamientos son más poderosos que la química. Así que esto es peor para las empresas farmacéuticas porque no lo pueden vender. Por tanto, no les interesa una conexión entre la mente y el cuerpo. Pero es cierto que las propias creencias se convierten en un campo energético, una transmisión, y esta se transforma en una señal que es capaz de cambiar el organismo.
Y así es como funcionaba la sanación antes del desarrollo de la medicina. La gente sanaba con los chamanes, con las manos... pero eso no puede vender y por eso la medicina no quiere ir por ese camino. Y es la razón por la que yo cambié mi carrera. Estaba enseñando en la universidad que hay que seguir con drogas y sabía que eso no era verdad.
La medicina lo conoce, pero no habla de ello. Sabe que el pensamiento positivo, el placebo, puede sanar, y también que el pensamiento negativo puede matar. En realidad, no es que sea positivo o negativo, es la manera de pensar. Si el médico te dice que tienes cáncer, aunque no tengas cáncer, si lo crees, crearás la química que generará cáncer.
Por tanto, el problema no es tanto el entorno real sino el que tú interpretas. Por eso no funciona la medicina, porque no reconoce la ciencia cuántica. No mira hacia ahí porque el dinero está en otro lado. Usted ha explicado que, en la mente, quien realmente tiene el poder es el subconsciente, ¿por eso es tan difícil cambiar hábitos de pensamiento? Es millones de veces más poderoso y más importante que la mente consciente. Utilizamos el subconsciente el 95 por ciento del tiempo. Pero no lo podemos controlar.
Lo puedes reprogramar. La información del subconsciente se recibe en los primeros seis años de vida. Eso que aprendiste en esos años se convierte en el conocimiento fundamental de tu vida. Por tanto, hay muchos estudios que demuestran que las enfermedades que tenemos de adultos, como el cáncer, tienen que ver con la programación y el entorno que vivimos en los primeros seis años de vida.
Es decir, los niños absorben también sus enfermedades o sus actitudes negativas, y así se "programa" su subconsciente. ¡Qué gran responsabilidad para los padres!
La gente, cuando oye esto, se preocupa, se culpa. Pero no eres culpable si tú no sabes que el subconsciente funciona así. No lo sabían nuestros padres, ni nuestros abuelos ni bisabuelos. Ahora bien, cuando lo entiendes, tienes que cambiar tu manera de vivir, porque entonces sí eres responsable. Está demostrado que si un niño adoptado vive en su familia casos de cáncer, en su madurez puede padecer cáncer aunque su genética sea diferente. Si te enseñaron a maltratar tu cuerpo con mala información, destruirás el vehículo de tu cuerpo, cuyo conductor es la mente. El futuro es una mejor educación para los niños, incluso en la etapa prenatal.
¿Podemos reprogramar el subconsciente para estar más sanos o ser más felices con nuestra vida?

Los comportamientos que vienen del subconsciente no los percibes y pueden estar haciéndote daño. Quizás te sientes enfermo y echas la culpa a otra cosa. Al cambiar estos programas erróneos en el subconsciente, puedes recrear toda tu vida. Hay varias maneras de hacerlo. Se piensa que, cuando la mente consciente registra algo, la subconsciente también filtra esa informacion, pero no es así. La mente consciente es creativa y la subconsciente trata de todos los hábitos. Si le enseñas al subconsciente algo diferente, se lo enseñas también a la consciente, pero no al revés. Por ello, la manera de reprogramar es repetir y repetir hasta que se crea un hábito. Si leo un libro de autoayuda, mi mente consciente dice: "Sé todo lo que hay en el libro y lo aplico", pero la subconsciente no se entera de nada. Entonces, piensas: "¿Por que sé tanto y todavía mi cuerpo no funciona?". Lospensamientos positivos, el conocimiento... solo funcionan el 5% del tiempo, pero el 95% son los hábitos que tengo desde mi niñez. Y esa es la razón por la que los pensamientos positivos no son suficientes.
Ayudan, pero no ves muchos resultados. Todo sigue igual hasta que no cambias el subconsciente.
Absolutamente, sí. No hay dos personas iguales, y lo digo desde el punto vista biológico. Si cojo mis celulas y las tralado a tu cuerpo, no soy yo, el sistema inmunitario las rechaza. En las células hay como una especie de antenas en miniatura. Son receptores y algunos son autorreceptores. Tú tienes diferentes autorreceptores a los míos. Pero los receptores reciben las señales del entorno.
Si corto esos receptores, la célula no tiene ninguna identidad, porque no le viene de dentro sino de fuera. Para explicarlo de forma gráfica, diría que el cuerpo es como un televisor: mis antenas captan y reproducen el programa televisivo de Bruce. Esos receptores recogen esa transmisión. Si estoy viendo la tele y se estropea el tubo de la imagen, ha muerto el televisor, pero sigue la transmisión. Si ese ser tiene los mismos receptores que tienes tú, volverás a estar trasmitiendo lo mismo, pero en otro cuerpo. Esto explica la reencarnación y quiere decir que el cuerpo puede ir y venir, pero la transmisión siempre está ahí.
Nunca había creído en el espíritu, pero cuando comprobé esto en la célula, me cambió la vida entera. La pregunta que me planteé es: ¿por qué esa duplicidad?, ¿por qué tener un espíritu y un cuerpo? Y la respuesta vino de mis células: si solo existiera el espíritu, ¿a qué sabe el chocolate? Solo con la parte espiritual, ¿cómo vivir una puesta de sol? ¿Qué se siente cuando se está enamorado?
Todas esas sensaciones vienen de las células del cuerpo, que puede oler, sentir, tener experiencias. Recoge todo eso, lo transmite al cerebro. Se convierte en vibraciones y lo transmite a la fuente del ser.
Si se muere mi cuerpo, mi fuente de ser y mi espíritu tienen la memoria hasta que tenga otro cuerpo. La lección más importante es que estar vivo es un regalo, una alegría por todo lo que podemos sentir. Cuando hagamos eso, todo el mundo estará sano.
Ecoportal.net

Charles Dickens


lunes, 23 de febrero de 2015

Gregory Cajina

«No es que los niños alemanes sean más listos. Es que aquí los atornillamos a la silla»

Día 01/10/2013 - 07.35h

El autor de «Rompe tu zona de confort» asegura que hay que cambiar la educación de los más pequeños

«No es que los niños alemanes sean más listos. Es que aquí los atornillamos a la silla»
Gregory Cajina, autor de «Rompe tu zona de confort» (Oniro), vive a caballo entre Alemania y Madrid, lo que le permite hacer continuamente comparaciones entre los dos países. Para explicarnos como podemos aplicar la teoría de su libro —en el que se anima al lector a arriesgarse y a tomar sus propias decisiones en la vida—, a las relaciones entre padres e hijos, lo primero que hace es situarnos con una comparación entre ambos países. «Aquí el niño es el centro de la familia. En Alemania son importantes, pero son un miembro más. En Alemania la educación está muy orientada a la independencia del niño, algo que la enseñanza tradicional española dinamita. Aquí se atornilla al niño a la silla y se espera de él que no se levante hasta que acabe la carrera. No es que los niños germanos sean más listos, o tengan una composición cerebral diferente. Es que, al contrario de aquí, se educan en la independencia, la creatividad, o a la experimentación».
Por eso lo primero por lo que apuesta Cajina es porque los padres en España enseñen al niño a asumir su propia responsabilidad, desde su más tierna edad y durante la adolescencia. «Hay que enseñar al niño a romper con su propia zona de confort desde que tiene dos años, obviamente poniendo un límite. El mejor legado que pueden dejar unos padres a unos hijos no es el dinero, las propiedades... Sino la autoconfianza de saber que en su cabeza están todos los recursos para buscar o conseguir lo que necesita. El niño tiene que saber que podrá reinventarse, porque sabe mirar desde distintos puntos de vista».
¿Qué podemos hacer, entonces? El autor de «Rompe con tu zona de confort» aconseja fomentar la creatividad, la experimentación, el riesgo calculado... «Y en el proceso de aprendizaje, devolverle siempre la pregunta al niño. Si te dice con cuatro años que si puede saltar, le tienes que contestar que pruebe. Tienes que dejarle calcular su propia fortaleza. Lo más seguro es que si no le miras cuando se caiga ni siquiera llore». Hoy, continúa Cajina, sobreprotegemos a los pequeños. «Un niño se tiene que ensuciar para aprender a integrarse, se tiene que hacer daño para aprender a cuidar de sí mismo, y tiene que aprender a arriesgarse, a levantarse, a sacudirse el polvo y recomponerse cuando se pierden todas las canicas o las chapas».

Que se sientan queridos

El otro factor clave para su crecimiento, afirma contundente, «es que se sientan queridos, no rodeados de cosas». En muchas ocasiones los adolescentes (y los adultos) acaban recurriendo a la violencia contra otros y contra sí mismos por una ausencia de cariño (o sea, tiempo, atención) durante la infancia, el desafecto, un mínimo de contacto, de comprensión, de calidez... Y ojo, que la "ausencia estando presente" del padre/madre, o tutor adulto es tan lesiva como una agresión para el futuro del chaval. Y esto no hay Play Station que lo subsane»
En otras palabras, para Cajina, lo que los pequeños necesitan es tiempo. «Nuestro tiempo. Entre otras cosas, para ayudarles a que afloren esas virtudes con las que nacen de fábrica... en lugar de insistir en convertirles en lo que nosotros ¿sabemos? que ellos ¿deben? ser. Eduquen, extraigan, descubran todo aquello en lo que el chaval despunta y, sobre todo, disfruten y proporcionenle los recursos para que expriman esos talentos». «Dejemos de condenarles a desarrollar solo los talentos más demandados por el mercado con la intención de que se conviertan en un individuo rico de mayor... pero en un individuo que antes o después se preguntará... ¿Pero qué demonios estoy haciendo con mi vida?».
El autor de «Rompe con tu zona de confort» también nos ilustra durante nuestra charla sobre cómo podemos saber cuál de las ocho inteligencias establecidas por el psicólogo Howard Gardner presenta nuestro hijo. «La próxima vez que jueguen con sus pequeños aprovechen para observar los diferentes talentos naturales que demuestren. Lo sabran por la inusual habilidad y disfrute que demuestren. Fíjense en su uso del lenguaje (con ustedes el próximo Nobel de Literatura); su destreza en el uso de su capacidad motora (¿un nuevo atleta en ciernes?); su habilidad artística (pintura, escultura, arquitectura...; su empatía y simpatía (consigo mismo, con los demás; y, por supuesto, la habilidad que nuestra sociedad ceba con esteroides: la lógica cartesiana». «Tomen nota del modo en que le pequeño juega, en cómo se desenvuelve. Escriba algunos ejemplos, aunque sean anecdóticos, de aquello con lo que sonrie y, encima, es bueno haciéndolo».

La zona de confort en la adolescencia

¿Y cómo podemos romper la «zona de confort» durante la difícil etapa de la adolescencia? «Llevando al adolescente a ver las consecuencias de sus actos», responde Cajina. «Para que el aprendizaje se arraige tiene que conllevar emoción. Por eso un adolescente tiene que vivir, que ver las cosas. Por mucho que le cuentes lo que puede ocurrir si conduce bebido, a no ser que lo viva o que se lo cuente el líder de su grupo, no te hará caso. Es mejor que lo lleves al centro de Parapléjicos de Toledo, por poner un ejemplo. Ese tipo de cosas en Alemania ya se hace».
También, prosigue Cajina, hay que ser consecuentes tanto con los premios como con los castigos. «Los padres debemos poner la información encima de la mesa. Luego la decisión es de los adolescentes. Personalmente pienso que no se debe premiar lo que uno debe hacer, aunque sí penalizar lo que no se hace». «De otra forma empiezan los problemas con la motivación. Si tú das siempre a esa persona una recompensa, esa persona se habitúa a la recompensa».
Pero para eso, «lo primero que hay que hacer es involucrar al chaval en sus objetivos. Incluso por contrato», sugiere. «Por supuesto no tiene validez legal. El objetivo es dejar por escrito las reglas del juego entre padre e hijo, y cuales son las consecuencias si estas no se cumplen. Las penalizaciones pueden ser humorísticas o de chanza, como una donación a una causa que no le guste o algo sentimental que le duela... No es tanto por castigarle, sino por ligar la emoción a algo que él o ella no ha conseguido». Ahora bien, prosigue Cajina, «si el tipo ha estudiado pero ha sacado un seis, hay que ser flexibles... Ha habido trabajo, ha habido esfuerzo... demoslo por conseguido».

MANFRED MAX NEEF


domingo, 22 de febrero de 2015

Emil Zatopek



El potencial oculto de la mente


El cerebro tiene muchas más posibilidades y energía de lo que creemos

¿Por qué en vez de dedicarnos a dormirlas, no ponemos empeño en potenciarlas?

ILUSTRACIÓN DE ANNA PARINI
Daniel habla con fluidez 11 lenguas: inglés, francés, finlandés, alemán, español, lituano, rumano, estonio, islandés, galés y esperanto. Pero lo más increíble no es la cantidad, sino la velocidad en aprender idiomas. Channel Five le retó a aprender islandés en una semana. Siete días después apareció en televisión conversando en esta lengua. En cambio, la rapidez de Stephen no se encuentra en el aprendizaje de lenguas, sino en la captación de todos los detalles de un paisaje. Puede dibujar uno con precisión fotográfica después de haberlo visto solo un instante. En una ocasión dibujó la totalidad del centro de Londres después de sobrevolar la ciudad en helicóptero. ¿Son los cerebros de Daniel Tammet y Stephen Wilshire máquinas engrasadas y perfectas? En realidad no: sus cerebros están defectuosos. La epilepsia y el síndrome de Asperger acompañaron a Daniel en su infancia. Y Stephen también es autista.
La capacidad que tenemos en el cerebro es probablemente muy superior a lo que creemos”
Francisco J. Rubia
Quizá uno de los autistas más conocidos fue Kim Peek. El personaje que interpretó Dustin Hoffman en la película Rain Manestá inspirado en él. Nació con macrocefalia, un daño permanente del cerebelo, y con agenesia del cuerpo calloso (carecía de la principal conexión entre los dos hemisferios del cerebro). Peek recordaba el 98% de los 12.000 libros que había leído, leía dos páginas en ocho segundos. Usaba cada ojo para leer una página distinta como si se tratara de un superhéroe de un cómic. Era solo uno de sus “superpoderes”.
Resulta una gran paradoja que cerebros defectuosos sean los asientos neuronales de prodigiosas habilidades. ¿Nos están diciendo algo sobre cómo el resto de los mortales podríamos aumentar nuestras capacidades?
Daniel, Stephen y Kim son lo que se denomina savant –o antiguamente idiot savant–, ya que suelen poseer un coeficiente intelectual muy bajo y, paralelamente, unas habilidades sobresalientes. Pero ¿de dónde surgen las facultades extraordinarias de los savants?
Los estudios indican que los savantspresentan alguna forma de disfunción en el hemisferio cerebral izquierdo, lo cual facilita la actividad del derecho. El izquierdo es el conceptual, el que pone etiquetas, el que razona, el que filtra con la lógica, el lingüístico (el que nos habla constantemente), el que va hacia el pasado y hacia el futuro. En cambio, el derecho está en el ahora, es creativo. Al funcionar sin lógica, tiene más facilidad para captarlo todo tal cual es sin filtrar y para hacer conexiones no racionales con toda la información. De alguna forma, el izquierdo-lógico está constantemente coartando o limitando las capacidades del derecho-creativo. Por lo que si el izquierdo deja de funcionar correctamente, el derecho se libera, y con él, el genio.
Jill Bolte es una neurocientífica que vivió con su hemisferio izquierdo desconectado a consecuencia de un derrame sanguíneo. Al sufrir el ataque, Jill sintió un terrible dolor detrás del ojo izquierdo, no podía hablar, coordinar, ni siquiera podía pensar con claridad. Vivió un auténtico martirio si nos limitamos a calificarlo “desde fuera”. Paradójicamente, su experiencia vista desde dentro, tal como ella la describe, fue maravillosamente extraordinaria. Sintió una paz no humana, ajena a cualquier asomo de sufrimiento. Al desconectarse su hemisferio izquierdo, el que habla, sintió el silencio. No había estrés, “nadie” le recordaba vivencias tristes o le anticipaba situaciones preocupantes. Silencio, paz. Incluso se acalló esa voz que nos dice “este soy yo”. Al mirar su cuerpo, no veía los límites. “Miré mi brazo y me di cuenta de que no podía delimitar los límites de mi cuerpo. No podía definir dónde empezaba y dónde terminaba. De alguna forma, los átomos y moléculas de mi brazo se mezclaban con los átomos y moléculas de la pared. Solo sentía esa energía”. Según sus palabras, se sentía enorme y expansiva, fuera de los límites de su cuerpo. Una auténtica experiencia mística vivida por una reputada científica del cerebro humano. Después de ocho años de recuperación, actualmente se dedica a impartir conferencias, escribir libros y realizar investigaciones sobre este tema, por lo que la revistaTime la nombró una de las cien personas más influyentes del mundo en 2008.
El cerebro no es un vaso por llenar, sino una lámpara por encender”
Plutarco
Para aumentar nuestras capacidades, nuestro rendimiento, los humanos nos hemos dedicado a inventar herramientas tecnológicas. Es como si, poco a poco, el ordenador, el teléfono o el GPS constituyeran una extensión de nuestro cerebro. Si miramos al futuro, parece que cada vez seremos más dependientes de toda esta tecnología. Utilizaremos menos nuestras propias capacidades de orientación, cálculos matemáticos, memoria… La ampliación de nuestras capacidades la buscamos “fuera”, cuando quizá se encuentre “dentro”. Nuestro propio cerebro posee unas facultades inimaginables y, en lugar de despertarlas, nos estamos dedicando a dormirlas.
Mientras los humanos nos hemos centrado en diseñar radares cada vez más potentes, los delfines han evolucionado y en su cerebro han creado un escáner más potente que cualquiera de nuestras invenciones. Nos hemos concentrado en “tener” y hemos descuidado el “ser”. Hemos mirado hacia “fuera”, en lugar de hacia “dentro”, olvidando que nosotros también tenemos radar interno. Las investigaciones de Beatrice de Gelder, neurocientífica de la Universidad de Tilburg, muestran cómo personas con ceguera cortical son capaces de sortear objetos al andar, aunque no los vean, porque nuestras neuronas saben funcionar como un auténtico radar. Sin embargo, la mayoría de nuestras inversiones económicas en investigación no se dirigen a aumentar esa capacidad, sino a inventar ayudas externas. Igual que se dirigen a diseñar medicamentos para eliminar enfermedades y se presta muy poca atención al ya demostradísimo efecto placebo. Esto es, a la capacidad que poseen nuestras propias creencias para curarnos a nosotros mismos.
No imaginamos el enorme potencial de nuestro inconsciente. En la película Sin límites, el protagonista, gracias a la ingestión de una droga, logra realizar auténticos prodigios. La esencia de esa droga es que le permite acceder a toda la información guardada en su inconsciente. Todo lo que hemos vivido, aunque no lo recordemos, está allí. La prueba cotidiana es que al ver una película, podemos darnos cuenta de que hace muchísimos años que la vimos, pero si nos hubieran preguntado por ella, quizá nos hubiera sido imposible recordarla. Esto es, podemos reconocer muchas cosas como vistas, leídas, vividas, oídas… que no podemos recordar. Están allí, pero nos resulta imposible acceder. Es más, en nuestro inconsciente existe información que quizá nunca hemos sido conscientes de captar, ya que lo hemos hecho de forma subliminal. Nuestro inconsciente es nuestro sabio interior. Sabe mucho más que nosotros. Si lográramos comunicarnos con él, nos pasaría como al protagonista de la película: nuestras capacidades se verían multiplicadas de forma asombrosa. Nos pasaría como a algunos savants: con leer un libro una vez, ya lo tendríamos allí accesible para siempre.
En nuestro cerebro dormitan capacidades insospechadas”
Allan W. Snyder
Nos movemos en un océano de información. El cerebro capta a cada instante volúmenes ingentes de datos a través de todos sus sentidos. Esa información, para poder ser operativa y útil, debe ser ordenada y esquematizada. Y a eso se dedica nuestra lógica. Y esa misma lógica que nos ayuda, al mismo tiempo nos bloquea. Nos impide ir a los datos crudos del inconsciente, nos impide mezclarlos de forma irracional y ser más creativos. De alguna forma hemos de aprender a no apoyarnos tanto en nuestro hemisferio izquierdo-lógico. Acallar ese parloteo constante de este hemisferio lingüístico. Y como siempre, acabamos donde empezamos; esto es, en los consejos de los sabios más antiguos: es esencial aprender a silenciar la mente. ¿Vamos a permitir que nuestro sabio interior continúe dormido o vamos a despertarlo?

viernes, 20 de febrero de 2015

Timothy Leary

Julio Verne



Beppe Grillo

BEPPE GRILLO

“La revolución es ser honestos en medio de un sistema corrupto”

El líder del Movimiento 5 Estrellas acusa a los medios de comunicación italianos de “deshonestidad intelectual

El excómico y líder del Movimiento Cinco Estrellas (MCS), Beppe Grillo, durante una rueda de prensa el pasado 23 de enero. / STEFANO RELLANDINI (REUTERS)
Hasta hace apenas unos años, Beppe Grillo (Génova, 1948) era solo un cómico que, entre broma y broma, metía el dedo en la llaga de los principales problemas de Italia. “Los espectadores”, explica durante una larga conversación en Milán, “salían de mis espectáculos diciendo: bien, Beppe, ¿y ahora qué hacemos? De aquella pregunta surgió un programa político —cuyos dos puntos principales son la renta básica y la salida del euro— y una serie de listas cívicas con las que empezamos a entrar en los ayuntamientos y las regiones hasta llegar, en 2013, al Parlamento”.

Tan es así que, en 2013, Grillo tuvo la oportunidad de aliarse con el Partido Democrático (PD) y jubilar para siempre a Silvio Berlusconi, pero prefirió no hacerlo. “Nosotros”, afirma, “no podemos pactar con el PD por dos razones muy sencillas. En primer lugar, porque es un partido que siempre ha sido socio, de una u otra manera, de Forza Italia (FI), cuyo fundador, Marcello Dell’Utri, está en la cárcel por asociación mafiosa y cuyo líder, Silvio Berlusconi, fue expulsado del Senado después de su condena por delito fiscal. El PD y FI siempre han sido socios y hacen todo lo posible para que no cambie nada en este país. La segunda razón es que aliarse con uno o con otro para obtener algo a cambio supone reproducir el viejo concepto de la política. El compromiso, los favores, yo te doy una cosa y tú me das otra, sin tener en cuenta al país y a los ciudadanos. Nuestra verdadera revolución es la de ser honestos en medio de un sistema corrupto. Hemos hecho de la honestidad nuestra bandera. Italia está muy mal, y no se dan cuenta de que si caemos nosotros aparecerá Aurora Dorada [partido neonazi griego], fuerzas de ultraderecha que están naciendo en toda Europa. Somos nosotros los que mantenemos un poco la democracia en pie. Si caemos, este país se volverá peligroso”.El asalto al poder iniciado en 2005 por Beppe Grillo y Gianroberto Casaleggio, un empresario milanés experto en redes, es ya la segunda fuerza política en Italia, y dispone de 11 alcaldes, 17 parlamentarios europeos, 91 diputados, 36 senadores y 1.500 consejeros municipales y regionales. Además de por renunciar a una buena parte del sueldo y por rechazar los 42 millones de financiación pública que le corresponden, el Movimiento 5 Estrellas (M5S) es conocido por la negativa frontal de Beppe Grillo a pactar con el resto de las formaciones políticas.
Beppe Grillo, frente a frente, es alguien muy diferente a su tronante imagen mediática. Él asume una parte de la responsabilidad — “tal vez algunos se hayan asustado un poco con lo de mandar a gritos a todos los políticos a casa, o con la amenaza de hacerles un proceso online para que devuelvan el dinero robado”—, pero acusa a los medios de comunicación italianos de “deshonestidad intelectual” al servicio de los grandes intereses políticos y empresariales. Consciente de que sus ataques a la casta —en la que incluye a todo el conglomerado del poder— le iban a dificultar el acceso a las televisiones, decidió prescindir de ellas y volcar todo el crecimiento del M5S a través de la red y, en especial, de su blog, el más visitado de Italia. “Pero ahí”, reconoce, “tal vez me equivoqué. Internet no es suficiente por el envejecimiento de la población, somos el país más viejo del mundo, y es muy difícil convencer a un señor de 70 años de que desde casa, con un clic, puede decidir si quiere entrar en la guerra de Irak, la prohibición de los juegos de azar o mejorar el futuro de sus nietos. No he conseguido llegar hasta esas personas. La gente de una cierta edad ya no hace la revolución. Mira por televisión qué candidato le gusta más que otro y le da el voto”.
También Grillo se ha topado con algunas incomprensiones internas.18 diputados y otros tantos senadores se marcharon o fueron expulsados. Según Grillo, el motivo está claro: “Embarcamos en el proyecto a personas que ni siquiera conocíamos y resultó que eran débiles y se dejaron subyugar por el sistema. Pero yo estoy contento. Ahora somos más fuertes”. Sobre la posibilidad de que tampoco una parte de su electorado —casi 10 millones de votos— haya entendido su rotunda negativa a pactar, se muestra aún más seguro: “Prefiero que me acusen de ser puro y duro que de hacer pactos a escondidas con partidos corruptos. Prefiero perder votos por no pactar a ganarlos por aliarme con mafiosos”.
El todavía cómico asegura que su propuesta de salir del euro no es una utopía —“la utopía sería quedarse, hemos delegado nuestra soberanía y tenemos que recuperarla”—, ni tampoco garantizar un sueldo base: “Aquí se están haciendo políticas para abolir todos los derechos, para permitir a las multinacionales llegar y comprarse el país. Ellos no dan trabajo. Compran las estructuras del país: agua, luz, gas… Tendrán que pasar generaciones antes de entender lo que está pasando ahora”. Y, pese a todo, el líder del M5S advierte de que la revolución más importante en Italia es la de la honestidad: “La corrupción se ha institucionalizado. Los nuevos mafiosos están ya dentro del sistema y hacen las leyes. Es aterrador. Y lo peor es que Italia ha sido reconstruida de tal manera que si eres una persona de bien te expulsan del sistema y eres considerado estúpido. Es muy difícil salir delante de forma honesta. De ahí mi rabia. No es marketing. Es una rabia compartida con 10 millones de personas. Por eso no tengo ninguna duda de que, antes o después, venceremos”.

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