viernes, 22 de mayo de 2026

 Los que se creyeron amos y dueños de la historia hicieron todo lo posible para que no se supiera que hubo otro mundo antes de que ellos llegaran. 

 EDUARDO GALEANO 


Galeano siempre apunta directo al corazón de la memoria escondida. Esta frase señala algo profundo: la historia oficial no es un espejo de lo que realmente pasó, sino de lo que quienes detentan el poder quieren que creamos.

Cuando dice “los que se creyeron amos y dueños de la historia”, no se refiere solo a conquistadores o gobernantes, sino a toda estructura que escribe la narrativa: cronistas, historiadores, escuelas, libros de texto. 

Ellos seleccionan, silencian y deforman. Y el resultado es un mundo que parece “lineal”, donde todo empieza con su llegada, su conquista, su poder, borrando los mundos que existieron antes: civilizaciones, cosmovisiones, conocimientos, vidas y resistencias.

El mensaje de Galeano es doble: denuncia y memoria. 

Denuncia que la historia se puede manipular para sostener jerarquías; memoria, porque nos recuerda que hay otras historias, otras verdades, otros mundos que resistieron y aún resisten. Leer esto es un llamado a mirar más allá del relato oficial: abrir los ojos al pasado que fue silenciado, y con eso, cuestionar también el presente que nos quieren imponer como “único posible”.

Es un recordatorio de que la historia no es propiedad de nadie; es un terreno donde conviven muchas voces. Y cada vez que las buscamos, desenterramos un poco de libertad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog

Buscar este blog