domingo, 17 de mayo de 2026

 

La frase de Jorge Teillier parece una lista casual de objetos y escenas, pero en realidad funciona como una pequeña cosmología doméstica: una filosofía entera escondida en cosas mínimas. 

Teillier tenía ese talento extraño: convertir lo cotidiano en una epifanía de cantina y niebla.
“Un vaso de cerveza, una piedra, una nube…”
La secuencia mezcla lo humano y lo elemental. La cerveza pertenece al rito social, al calor terrestre de los hombres; la piedra es permanencia, peso, tiempo mineral; la nube es lo pasajero, lo que cambia y se deshace. Es como si el poema dijera: vivimos suspendidos entre lo sólido y lo efímero, entre la taberna y el cielo.

Luego aparece “la sonrisa de un ciego”. Ahí la frase se abre como una herida luminosa. El ciego no ve el mundo, pero sonríe: la alegría no depende completamente de poseer la realidad ni de comprenderla. Hay una ternura casi sagrada en esa imagen. La sonrisa del ciego desmonta la obsesión moderna de que solo vale lo visible, lo útil o lo exitoso. A veces basta una chispa interior. Un acto de gracia. Un fósforo encendido en mitad del apagón.

Y finalmente:

“el milagro increíble de estar de pie en la tierra.”
Ahí está el núcleo teillieriano. La existencia misma aparece como algo improbable. No habla de conquistar el mundo ni de trascender; apenas de mantenerse de pie. 
Pero ese “apenas” contiene todo. Respirar, sostenerse, seguir aquí. El poema convierte la supervivencia cotidiana en un acontecimiento metafísico. Como si cada ser humano fuera un sobreviviente cósmico cargando bolsas del mercado bajo galaxias indiferentes.

Teillier no busca la grandilocuencia de los profetas; prefiere la iluminación de los objetos humildes. Su poesía tiene el olor de las estaciones de tren vacías, del vino compartido, de la lluvia sobre techos de zinc. 
En él, el mundo no se salva mediante teorías, sino mediante pequeñas presencias: una piedra, una nube, una cerveza. Cosas que parecen insignificantes… hasta que un poeta las mira como quien descubre fuego por primera vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog

Buscar este blog