sábado, 9 de mayo de 2026



 

La frase de Humberto Ak'abal“el esfuerzo de olvidar también es poesía” parece breve, pero es una pequeña bomba si se mira desde varias disciplinas. No está hablando solo de memoria individual; está tocando algo mucho más profundo: quién decide qué se recuerda… y qué se borra.


 Desde la psicología (para calentar el terreno)

Olvidar no es pasivo. Implica trabajo interno: reprimir, reinterpretar, resignificar. Cuando alguien “se esfuerza en olvidar”, en realidad está creando un relato alterno de sí mismo. Y ahí está la clave: ese acto creativo es lo que Ak'abal llama poesía. No es solo recordar lo que pasó, sino reconstruirlo —o incluso deformarlo— para poder vivir.


Desde la sociología: memoria colectiva y poder

Aquí la frase se vuelve más incómoda.

Las sociedades también “se esfuerzan en olvidar”. Y no es casual:

  • Se olvidan masacres.
  • Se suavizan injusticias.
  • Se reescriben historias incómodas.

Esto conecta con la idea de memoria colectiva: lo que una sociedad recuerda define su identidad. Pero lo que olvida… también.

El esfuerzo de olvidar puede ser:

  • Funcional: para mantener cohesión social (no vivir en guerra permanente con el pasado).
  • Peligroso: porque borra responsabilidades.

En ese sentido, la “poesía” aquí puede ser una narrativa embellecida que oculta violencia.


 Desde la política: el olvido como herramienta de control

Aquí es donde la frase se vuelve casi subversiva.

El olvido no siempre es espontáneo. A veces es inducido:

  • Cambios en libros de texto
  • Discursos oficiales
  • Narrativas mediáticas

En términos políticos, el “esfuerzo de olvidar” puede ser una estrategia para:

  • Evitar demandas de justicia
  • Legitimar al poder
  • Construir una identidad nacional conveniente

Es decir: la poesía del olvido puede ser propaganda elegante.

“No te quitan la memoria, te ayudan a olvidarla… con buena redacción.”


 Desde la antropología: olvido, identidad y pueblos originarios

Con Ak'abal esto pesa más, porque él habla desde una cosmovisión maya.

Para muchos pueblos indígenas:

  • El olvido no es natural, es impuesto.
  • Se pierde lengua, tradiciones, memoria histórica.

Entonces, el “esfuerzo de olvidar” puede ser:

  • Una forma de sobrevivir (adaptarse al mundo dominante)
  • O una herida cultural profunda

Pero aquí viene lo interesante: llamar a eso “poesía” no lo trivializa, lo reivindica. Es como decir:

incluso en la pérdida, hay creación.

El olvido no solo destruye identidad, también la transforma.


⚖️ Lectura más incómoda (y más honesta)

La frase tiene una ambigüedad brutal:

  • Puede ser liberadora (olvidar para sanar)
  • Puede ser cómplice (olvidar para no enfrentar)

Y ambas cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo.


🧩 Una síntesis

Ak'abal está señalando algo muy fino:

  • Recordar es narrar.
  • Pero olvidar… también.

Y en ambos casos, el ser humano está creando sentido.

La diferencia es que el olvido suele disfrazarse de silencio… cuando en realidad está diciendo mucho.

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