sábado, 28 de febrero de 2026


 La frase de Thich Nhat Hanh es casi una provocación en una cultura como la nuestra.

Vivimos bajo una lógica productivista: si no produces, no vales. Si no haces, no existes. Tu agenda es tu identidad. Tus logros son tu biografía. El descanso se vuelve culpa. El silencio, sospecha.

Pensamos que ser es una consecuencia de hacer.
Pero él invierte la ecuación: el hacer debería brotar del ser.

Cuando no estamos haciendo nada, creemos que estamos perdiendo el tiempo. Pero ¿qué es “perder” el tiempo? Solo tiene sentido si el tiempo es un recurso económico. Si el tiempo es vida, entonces no se pierde: se habita.

Hay algo muy profundo aquí: la mayoría de nuestras acciones nacen de la inquietud. Hacemos para huir del vacío, del miedo, del silencio interior. Corremos hacia metas porque detenernos nos confronta con nosotros mismos.

Pero él propone otra cosa:
Detenerse no es improductividad. Es presencia.

“Ser vivo.”
Eso suena obvio, pero no lo es. Muchos estamos funcionales, pero no vivos. Respiramos, pero no sentimos el aire. Caminamos, pero no sentimos el suelo. Amamos, pero con ansiedad.

“Ser pacífico.”
No significa ausencia de conflicto externo, sino ausencia de guerra interna. Esa guerra constante de comparación, de exigencia, de “no soy suficiente”.

“Ser gozoso.”
No como euforia permanente, sino como una disponibilidad a experimentar la vida sin resistencia constante.

“Ser amoroso.”
Y aquí está el punto político de la frase: el mundo no necesita más gente eficiente. Necesita más gente presente. Más gente que no actúe desde la carencia o la agresión.

Piensa esto:
Gran parte de la violencia social nace de personas que no saben estar consigo mismas. Entonces buscan validación, poder, dominación, ruido.

El “hacer” sin “ser” produce hiperactividad vacía.
El “ser” profundo transforma el hacer en algo más consciente.

No es que hacer esté mal. El hacer es hermoso cuando es expresión de vida.
Lo que se cuestiona es la adicción al hacer para evitar el ser.

Tal vez el verdadero acto revolucionario no es producir más, sino aprender a estar en paz sin producir nada.

Si hoy no tuvieras que demostrar nada a nadie…
¿podrías simplemente estar y sentir que eso es suficiente?

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