jueves, 7 de septiembre de 2023
Pau Casals
«Cada segundo que vivimos es un momento nuevo y único del universo, un momento que jamás volverá… Y ¿qué es lo que enseñamos a nuestros hijos? Pues les enseñamos que dos más dos son cuatro, que París es la capital de Francia. ¿Cuándo les enseñaremos, además, lo que son? A cada uno de ellos deberíamos decirle: “¿Sabes lo que eres? Eres una maravilla. Eres único. Nunca antes ha habido ningún otro niño como tú. Con tus piernas, con tus brazos, con la habilidad de tus dedos, con tu manera de moverte. Quizá llegues a ser un Shakespeare, un Miguel Ángel, un Beethoven. Tienes todas las capacidades. Sí, eres una maravilla. Y, cuando crezcas, ¿serás capaz de hacer daño a otro que sea, como tú, una maravilla?” Debes empeñarte, como todos debemos empeñarnos, para hacer que el mundo sea digno de nuestros niños.»
miércoles, 6 de septiembre de 2023
Antoine de Saint-Exupéry
«Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo. Evoca primero en los hombres y mujeres el anhelo del mar libre y ancho.»
Esta famosa frase —atribuida popularmente a Antoine de Saint-Exupéry (aunque suele ser una paráfrasis libre de una idea de su obra Ciudadela)— es una de las reflexiones más potentes que existen sobre el liderazgo, la motivación y la gestión de equipos.
A nivel profundo, la frase confronta dos filosofías opuestas de trabajo: la gestión puramente técnica frente al liderazgo transformacional.
La diferencia entre gestionar y liderar
La frase divide el proceso de cualquier proyecto en dos etapas crudas:
La ejecución técnica (El "Cómo"): Buscar madera, cortar tablas, organizar tareas. Esto es administración, logística y microgestión. Es necesario, pero si se empieza por ahí, el trabajo se siente como una carga pesada y mecánica.
El propósito (El "Por qué"): El "anhelo del mar libre y ancho". Esto es visión. El líder no vende la dificultad del proceso; vende el impacto y la belleza del resultado final.
La motivación intrínseca vs. extrínseca
Si obligas a alguien a cortar madera prometiéndole solo un salario o por pura obligación (motivación extrínseca), trabajará lo justo para cumplir.
Pero si logras que esa persona desee explorar el océano (motivación intrínseca), el corte de la madera ya no es un castigo, sino el medio necesario para alcanzar su propio sueño. La persona buscará la mejor madera, perfeccionará su técnica de corte y se organizará de forma autónoma porque comparte el objetivo final.
Autonomía y resolución de problemas
Cuando un equipo está verdaderamente inspirado por una visión poderosa:
Requiere menos supervisión: No necesitas decirles exactamente cómo clavar cada tabla; su propio deseo de llegar al mar los guiará a buscar soluciones eficientes.
Resiliencia: Si la madera escasea o una tormenta rompe los planos, un equipo sin visión se rinde. Un equipo enamorado del mar buscará alternativas creativas para seguir construyendo.
En resumen: La frase nos enseña que el verdadero motor de los grandes logros humanos no es la técnica ni la disciplina impuesta, sino la inspiración. El papel fundamental de un líder no es vigilar procesos, sino encender el deseo que hace que esos procesos cobren sentido.
Lou Marinoff
Siendo novato en mi instrumento (la guitarra) durante muchos años, tuve el privilegio de asistir a numerosas clases magistrales y de tocar en unas cuantas. A veces me salía bien; en otras ocasiones fui yo quien se vino abajo. Créeme, no existe mayor sensación de impotencia, vergüenza o soledad que la de descarrilar en medio de un solo. De repente, en lugar de música fluida, se oye un pasaje destrozado seguido de un incómodo silencio. Hete aquí cómo manejó esta situación Pau Casals. El alumno en cuestión había cometido varias equivocaciones sin importancia, seguidas por otras más graves, hasta que un error catastrófico desbarató por completo su actuación. Como de costumbre, un silencio opresivo se cernió sobre la clase magistral, tan sólo punteado por el pobre estudiante que trataba de contener las lágrimas. De súbito Casals se puso a aplaudir, gritando: «¡Bravo!» Los demás estudiantes de la sala estuvieron más que encantados de imitar al maestro, de modo que todos rompieron a aplaudir y a gritar «¡Bravo!». El estudiante pareció avergonzarse todavía más y dijo al maestro: «¡Pero si he tocado fatal!» «No, te equivocas», dijo Casals. «Has tocado un pasaje maravillosamente... este... Vuelve a tocarlo.» El estudiante respondió agradecido y al final de la lección tocó la pieza entera de maravilla. Esto fue así porque el profesor le corrigió haciendo hincapié en su punto fuerte en lugar de hacerlo en su punto débil. Esto es el poder del Tao en acción, y todos podemos ejercerlo. Esfuérzate por sacar lo mejor de las personas, y generarás felicidad y suscitarás su mejor actuación. Insiste sobre lo peor de ellas, y generarás desdicha y suscitarás su peor actuación. Es así de simple. Tal como he dicho, el Tao queda aparte de la religión y la psicología precisamente por esta razón. Mientras que la religión y la psicología se centran en lo que te ocurre de malo, el Tao se centra en lo que te ocurre de bueno, aquí y ahora.
martes, 5 de septiembre de 2023
Antonio Blay
«Cuando somos pequeños, se nos va educando, y educar consiste en que se nos vaya diciendo lo que hay que hacer, cómo hay que hacerlo y lo que no hay que hacer. El niño va aprendiendo eso que se le enseña; pero no sólo lo aprende, sino que lo acepta tal como se le da, es decir, como la verdad y el bien (…). O sea que el niño se identifica a sí mismo como valor en tanto que modelo y en tanto que modo particular de ser. El niño va aceptando esta idea que se le da de que él no vale como ser, sino que su único valor está en su modo de ser, de que él no es; él es o bueno o malo, o listo o tonto, pero el ser, él es, esto no existe, no tiene ningún valor. El ser (este foco de inteligencia, de energía y de afectividad) es algo central en el niño, en todo el mundo, es algo central que surge del fondo, del fondo de la mente, del fondo de la afectividad, del fondo de la energía.»
Elena Poniatowska
"Muchas veces las gentes lloran porque encuentran las cosas demasiado bellas. Lo que les hace llorar, no es el deseo de poseerlas, sino esa profunda melancolía que sentimos por todo lo que no es, por todo lo que no alcanza su plenitud. Es la tristeza del arroyo seco, ese caminito que se retuerce sin agua...Del túnel en construcción y nunca terminado... Es la tristeza de todo lo que no está completo".
lunes, 4 de septiembre de 2023
Fairfax Downey
«Un artista contemporáneo pintó un cuadro, La luz del mundo, que muestra a Cristo en un jardín a medianoche. En su mano izquierda sostiene una lámpara mientras que con la derecha está llamando a una pesada puerta. El día en que se mostraba esta obra por primera vez se encontraban presentes varios críticos de arte. Cuando se descubrió la cortina que lo escondía, uno de los especialistas se acercó al artista para decirle: —Señor Hunt, ¿por qué no ha terminado la obra? —Está terminada —contestó el artista. —Pero si no hay pomo en la puerta… —señaló el crítico. —Eso —dijo el artista— es la puerta del corazón humano y sólo se abre desde dentro.»
Oriah Mountain Dreamer
«No me interesa lo que haces para ganarte la vida. Quiero saber lo que ansías, y si te atreves a soñar en satisfacer el deseo de tu corazón. No me interesa tu edad. Quiero saber si te arriesgarías a parecer como un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo. No me interesa qué planetas están en armonía con tu luna. Quiero saber si has tocado el centro de tu pesadumbre, si las traiciones de la vida te han abierto, o si te has marchitado y cerrado por el miedo al dolor futuro. Quiero saber si puedes sentarte con el dolor, el mío o el tuyo, sin intentar esconderlo, desvanecerlo o arreglarlo. Quiero saber si puedes estar con la alegría, la mía o la tuya, si puedes bailar con locura y permitir que el éxtasis te llene hasta la punta de los dedos, sin advertirnos que seamos cuidadosos, que seamos realistas o que recordemos las limitaciones de los seres humanos.»
Sigmund Freud
"No elegimos a los otros al azar.
domingo, 3 de septiembre de 2023
Zhang Ziyi
"En China no consideramos a una persona realmente guapa, hasta que la conocemos durante mucho tiempo y entonces sabemos lo que se esconde detrás de su fachada".
sábado, 2 de septiembre de 2023
Dulce María Loynaz
Amor que llegas tarde,
James Hillman
Pedro Muagura
En 2006, el presidente de Mozambique, Armando Emilio Guebuza, se acercó a conocer a Pedro Muagura. Fue hasta su humilde casa y le hizo una pregunta: ¿por qué plantas árboles? Él pensó durante unos segundos y le contestó: “La mamá cuando va a dar a luz necesita una sombra con la que resguardarse del sol, el recién nacido una cuna de madera en la que descansar y en el final, en la muerte, un ataúd será nuestro último cobijo. Los árboles son la vida”.
‘Vi una tala ilegal desde el aire y lloré’
viernes, 1 de septiembre de 2023
Leopoldo María Panero
Andre Aciman
Charles Bukowski
jueves, 31 de agosto de 2023
Sherwin B. Nuland
Nadie muere de viejo, o al menos así estaría legislado si los estadísticos gobernasen el mundo. Todos los meses de enero, justo cuando la implacable tiranía del invierno ha impuesto su blanco dominio, el gobierno de Estados Unidos publica su Informe preliminar sobre las estadísticas de mortalidad. Ni entre las primeras quince causas de muerte, ni en ningún otro lugar de ese insensible sumario se puede encontrar una relación de los que simplemente se extinguen. Con obsesiva pulcritud, el informe asigna, en sus ordenadas columnas, una categoría clínica específica de alguna patología fatal a todos los octo y nonagenarios. Ni siquiera los pocos cuya edad se registra en tres dígitos escapan a la ordenada nomenclatura de los tabuladores. Por orden no sólo del Ministerio de Sanidad, sino también por el decreto universal de la Organización Mundial de la Salud todo el mundo ha de morir de una causa concreta. En treinta y cinco años de médico en ejercicio nunca he cometido la temeridad de escribir el término «vejez» en un certificado de defunción, porque sé que me devolverían el impreso con una escueta nota de algún funcionario informándome que había vulnerado la ley. En todo el mundo es ilegal morir de viejo. Los estadísticos parecen incapaces de aceptar un fenómeno natural a menos que esté tan bien definido como para encajar limpiamente en una categoría concreta y fácilmente delimitable. El informe anual de los contables federales de decesos es muy ordenado —no muy imaginativo y, en mi opinión, no refleja fielmente la vida real (y la muerte real)—, pero, eso sí, muy ordenado. Estoy convencido de que muchas personas mueren de vejez. Aunque haya anotado cualquier diagnóstico científico en los certificados de defunción oficiales para satisfacer al Departamento de Estadística, yo sé bien de qué han muerto esas personas. En un momento dado, alrededor del 5 por ciento de nuestros ancianos vive en residencias asistenciales. Si han estado allí más de seis meses, la inmensa mayoría nunca abandonará la residencia con vida, excepto quizás por un breve período terminal en un hospital, donde algún joven médico residente rellenará uno de esos certificados de defunción tan pulcros. ¿De qué mueren estos ancianos? Aunque sus médicos registren obedientemente causas diversas, tales como ataque cerebrovascular, o insuficiencia cardíaca, o neumonía, en realidad estos ancianos han muerto porque algo en ellos se ha consumido. Mucho antes del desarrollo de la medicina científica todo el mundo sabía esto. El 5 de julio de 1814, Thomas Jefferson, con setenta y un años, escribía a John Adams, de setenta y ocho: «Nuestras máquinas han estado trabajando setenta u ochenta años, y es de esperar que, con lo gastadas que están, empiecen a fallar, un eje por aquí, un disco por allá, después un piñón o un muelle; y aunque podamos remendarlas por un tiempo, a la larga acabarán parándose».
Ha Joon Chang
Medio siglo después de la debacle de Toyota, su marca de lujo, Lexus, se ha convertido en una especie de icono de la globaliza- ción, gracias al libro del periodista estadounidense Thomas Friedman The Lexus and the Olive Tree. Esta obra debe su título a una epifanía que Friedman tuvo en el "tren bala" Shinkansen durante su viaje a Japón en 1992. Había hecho una visita a una fábrica Lexus, la cual le impresionó en grado sumo.
Según Friedman, a menos que encajen en una serie concreta de políticas económicas que denomina "el corsé dorado", los países del mundo del olivo no serán capaces de unirse al mundo del Lexus. Al describir el "corse dorado", compendia en buena parte la ortodoxia económica neoliberal de nuestro tiempo: para encajar en él, un país debe privatizar las empresas de propiedad estatal, mantener baja la inflación, reducir el tamaño de la burocracia gubernamental, equilibrar el presupuesto (si no tiene superávit), liberalizar el comercio, desregular la inversión extranjera, desregular los mercados de capitales, hacer convertibles las divisas, reducir la corrupción y privatizar las pensiones.8 Según él, este es el único camino hacia el éxito en la nueva economía global. Su "corsé" es el único equipo adecuado para el duro pero emocionante juego de la globalización. Friedman es categórico: "Desgraciadamente, este corsé dorado es 'de talla única' [...]. No siempre es bonito, suave o cómodo. Pero está ahí y es el único modelo en la percha para esta temporada histórica".9 Sin embargo, la verdad es que si el gobierno japonés hubiera seguido a los economistas del libre comercio a principios de la década de 1960, no habría habido Lexus. En el mejor de los casos, ahora Toyota sería un socio minoritario de algún fabricante de coches occidental, o aun peor, habría desaparecido. Lo mismo habría podido decirse de toda la economía japonesa. Si el país se hubiera puesto el corsé dorado de Friedman antes, Japón habría seguido siendo la fuerza industrial de tercera clase que era en los años sesenta, con su nivel de ingresos en pie de igualdad con Chile, Argentina y Sudáfrica,10 un país cuyo primer ministro fue despachado de un modo insultante como "un vendedor de transistores" por el presidente francés, Charles de Gaulle.; ' En otras palabras, si los japoneses hubieran seguido el consejo de Friedman, ahora no estarían exportando Lexus sino que aún estarían discutiendo sobre quién es el dueño de qué morera (que da de comer a los gusanos de seda).
miércoles, 30 de agosto de 2023
EVA SANDOVAL
«La mayoría de las visiones que tenemos sobre el peligro no son reales. Muchos jóvenes pasan horas bebiendo alcohol y perdiendo el sentido, pero eso no nos parece tan peligroso como pilotar una moto». De esta conversación en Montevideo quedó una idea clara: nuestros miedos son propios. Dejemos de traspasarlos a los que nos rodean para que puedan vivir sus vidas exactamente como hayan elegido vivirlas. En mi opinión, un verdadero peligro es vivir una vida sin hacer lo que amamos.
Si un huevo se rompe por una fuerza exterior, la vida se acaba. Si un huevo se rompe por una fuerza interior, entonces la vida empieza. Grandes cosas ocurren en el interior.
Esta frase, que se atribuye comúnmente a Jim Kwik (aunque su esencia resuena en filosofías orientales y corrientes de desarrollo personal), es una metáfora brillante sobre la naturaleza del cambio, la autonomía y la resiliencia.
Si la analizamos a fondo, encierra una verdad psicológica y existencial profunda:
1. La fuerza exterior: La reactividad y la ruptura
Cuando la presión viene de fuera (expectativas sociales, crisis imprevistas, mandatos ajenos o el simple peso de las circunstancias), el individuo actúa como un sujeto puramente pasivo.
El cascarón se rompe y lo que hay dentro se dispersa o se destruye.
Representa el trauma no procesado o la alienación: permitir que el entorno defina el momento y la forma de nuestra ruptura. Es la vida que se acaba porque se pierde el control sobre el propio destino.
2. La fuerza interior: La maduración y la metamorfosis
Cuando el cascarón se rompe desde dentro, no es un acto de destrucción, sino de liberación.
El polluelo rompe el cascarón solo cuando ha alcanzado el nivel de desarrollo necesario para sostener su propia vida en el mundo exterior.
Aquí, la ruptura es sinónimo de nacimiento, despertar y soberanía. Representa las crisis que elegimos, los procesos de introspección, el cuestionamiento de nuestras propias creencias limitantes y la decisión consciente de cambiar.
3. "Grandes cosas ocurren en el interior"
El verdadero trabajo es invisible a los ojos del mundo. Antes de que se note cualquier cambio externo (la ruptura del cascarón), ha tenido que ocurrir un proceso biológico, químico y existencial silencioso en la penumbra.
Nadie ve la gestación, solo el nacimiento. En términos humanos, esto nos recuerda que el crecimiento real —el que perdura— no surge de la búsqueda de validación externa o de reaccionar a los golpes de la vida, sino de cultivar la fortaleza, el criterio y la voluntad en nuestra propia intimidad.
En conclusión: La metáfora nos invita a dejar de ser víctimas de las presiones del entorno y a convertirnos en los autores de nuestra propia transformación. El dolor del crecimiento interno es constructivo; la presión externa no gestionada, destructiva.
Ivan Ferreiro
Hay algo sobrenatural en tu manera de bailar
martes, 29 de agosto de 2023
Claramente, hemos olvidado nuestra conexión con la naturaleza, sin comprender que sin ella, nosotros no podríamos subsistir. Los que ridiculizan la iniciativa de considerar a los árboles seres vivos, se están ridiculizando así mismos al estar respirando el oxígeno procedente de un ser vivo, no de un objeto sin vida.
Los árboles son nuestros compañeros. Creciendo cerca de los edificios como ya he señalado, gracias a su efecto en el microclima, contribuyen a reducir hasta un 10% el consumo energético de calentadores y radiadores, además de dar sombra en verano y ser una pantalla para frenar el viento invernal y las olas de frio y de calor.
Los Japoneses, desde hace milenios, siempre han venerado a los árboles y les ha dado la importancia que se merecen, hasta el punto de ser recomendado como terapia a muchos enfermos o personas estresadas, de darse baños de bosque, que significa el pasear entre árboles, oler sus esencias, escuchar el canto de sus moradores y disfrutar de la tranquilidad y belleza que desprende el caminar por sus senderos. Está demostrado científicamente y ya es aconsejable por parte de algunos médicos occidentales, que en estos baños en el bosque, la tensión arterial disminuye, se potencia el sistema inmunitario, aumenta el nivel de energía, reduce ansiedad, depresión, ira, estrés y propicia un estado de relajación. Es un verdadero hospital verde del que podemos aprovecharnos. Es por ello que en grandes capitales de Japón, existes bosques señalados para esos baños imprescindibles para reforzar la salud de sus habitantes. Un ejemplo de ello está en los jardines del Shinjuku Gyoen que se encuentra justo en el centro de Tokio.
Uno de los programas de medicina forestal más ambicioso del mundo es el de Corea del Sur. El gobierno ha creado el Centro Nacional de Terapia Forestal, con 37 bosques nacionales de recreo y está formando a quinientos instructores de medicina forestal. El Plan Nacional de Bosques pretende con ello crear un estado de bienestar verde, en el que los bosques aporten felicidad a todo el mundo en todas las fases de su vida. Proteger nuestros bosques urbanos es tan importante como cuidar de nuestras selvas tropicales o bosques de montaña. Los árboles son una parte vital e integral de nuestra vida urbana como ya he señalado.
https://www.fronterad.com/los-arboles-seres-vivos/
lunes, 28 de agosto de 2023
Gustavo Adolfo Bécquer
las violetas suave olor,
brumas de plata la noche fría,
luz y oro el día,
yo algo mejor;
¡yo tengo Amor!
Aura de aplausos, nube radiosa,
ola de envidia que besa el pie.
Isla de sueños donde reposa
el alma ansiosa.
Dulce embriaguez
¡la Gloria es!
Ascua encendida es el tesoro,
sombra que huye la vanidad.
Todo es mentira: la gloria, el oro,
lo que yo adoro
sólo es verdad:
¡la Libertad!
Así los barqueros pasaban cantando
la eterna canción
y a golpe de remo saltaba la espuma
y heríala el sol.
-¿Te embarcas? gritaban, y yo sonriendo
les dije al pasar:
Yo ya me he embarcado, por señas que aún tengo
la ropa en la playa tendida a secar.
w dyer
“Malgastar nuestra preciosa energía vital persiguiendo algo que no queremos, y ¡no tener nunca suficiente de lo que perseguimos sin descanso!”. Por suerte, este es un desequilibrio relativamente fácil de corregir, a pesar de lo que nos hayan dicho sobre las dificultades que supone vencer las adicciones. El concepto de combatir y vencer una adicción ya es un mal planteamiento de la cuestión; creo que debemos empezar por eliminar esas palabras de nuestro vocabulario. Martin Luther King, Jr., observó una vez que la única forma de convertir a un enemigo en un amigo es mediante el amor, no el odio o el combate.
domingo, 27 de agosto de 2023
ISAK DINESEN
“Cuando se hubieron acostumbrado a la idea de la poesía, me pedían: Habla otra vez. Habla como lluvia. Por qué sentían que el verso era como la lluvia es algo que no sé. Quizá sea una expresión de aplauso, porque en África la lluvia siempre es deseada y bienvenida.”
Raymond Carver
Esa frase de Raymond Carver captura a la perfección una de las verdades más crudas y, al mismo tiempo, más liberadoras del oficio de escribir (y del arte en general).
Escribir "sin esperanza y sin desesperación" es despojar al acto creativo de una carga emocional que a menudo lo paraliza.
Las dos trampas del creador
Para entender por qué Carver anhelaba ese estado, vale la pena desglosar los dos extremos que Dinesen proponía erradicar:
La Esperanza: Puede sonar contradictorio, pero la esperanza en la escritura a menudo se convierte en una trampa de expectativas. Es esperar el aplauso, la obra maestra instantánea, la validación externa o la genialidad en cada línea. La esperanza genera ansiedad por el futuro; te saca del papel y te pone a pensar en el éxito de la página terminada.
La Desesperación: Es el reverso de la moneda. El miedo a la página en blanco, la voz autocrítica que dice que nada de lo que haces vale la pena, el peso del fracaso previo o la convicción de que el talento se ha esfumado. La desesperación paraliza el presente.
El refugio del oficio
Al eliminar ambas, ¿qué queda? El oficio puro. Queda el "escribir un poco cada día".
Se convierte en un acto casi monacal, una rutina desprovista de melodrama. Si lo que escribiste hoy es brillante, no te elevas hasta el cielo (sin esperanza); si lo que escribiste es mediocre, no te hundes en la miseria (sin desesperación). Mañana te vas a sentar a escribir otra vez, de todos modos.
Para Carver, un autor que batalló con el alcoholismo, las carencias económicas crónicas y la presión de moldear el realismo sucio americano, esa ecuanimidad no era solo una postura estética, era una estrategia de supervivencia. Era la única manera de mantener la mirada limpia y la mano firme sobre la máquina de escribir.
Es el ideal de ver la escritura no como un arrebato místico ni como un tormento existencial, sino como una práctica diaria, constante y extrañamente pacífica.
sábado, 26 de agosto de 2023
Jack london
También llevé el collar de hierro de los siervos alrededor de mi cuello en parajes helados; amé a princesas de casas reales en la cálida y perfumada noche tropical, donde esclavos negros refrescaban el sofocante aire con abanicos de plumas de pavo real, mientras, desde la lejanía, más allá de las fuentes y de las palmeras, llegaban a mis oídos rugidos de leones y aullidos de chacales. Pasé más de una noche en algún desierto helado, acurrucado, calentando mis manos en las fogatas alimentadas con estiércol de camello; y me quedé tumbado bajo la escasa sombra de arbustos resecos de artemisas junto a charcos evaporados, implorando agua con la lengua seca, mientras a mi alrededor, desmembrados y esparcidos sobre la tierra alcalina, se hallaban los huesos de hombres y animales que habían muerto implorando un poco de agua.
viernes, 25 de agosto de 2023
El Tao devenga enormes dividendos una vez que asimilamos que la vida y la muerte —la existencia y la no existencia— son sólo una manifestación más del yin y el yang. A muchos occidentales nos cuesta comprender este concepto porque hemos crecido en una cultura materialista que por defecto enfatiza las «cosas». De ahí que las personas se centren demasiado en asuntos de la existencia mundana —casas, coches, escuelas, ropa, profesiones, impuestos, política y escándalos— y que descuiden los usos de la no existencia. Apreciar la no existencia nos permite existir más plenamente. Y debemos enfrentarnos al vacío para alcanzar esa plenitud. Un bebé aparece cuando se vacía el útero. Una mente serena emerge cuando se vacía el ego. Una vida es dichosa cuando se ha vaciado del miedo a la muerte. Centrándonos en el vacío, apreciamos la plenitud. Desde un punto de vista cósmico, incluso la vida humana más larga, pongamos de un siglo, es un mero parpadeo de conciencia, una luciérnaga que brilla durante un ahora en una eterna sucesión de noches de verano. Para abrazar la idea de que la vida tiene un origen (el Tao) al que un día regresará para manifestarse de nuevo en otras formas hay que darse cuenta de que la existencia y la no existencia están vinculadas. Tu ego será disuelto por la muerte, pero tu energía vital será reciclada y transformada. Mientras que los científicos occidentales necesitaron siglos para descubrir las leyes de conservación que gobiernan a las energías no vivas, los antiguos filósofos chinos e hindúes entendieron que las energías vivas también se conservan.
Joseph Conrad
Esa frase de Joseph Conrad despoja a la existencia de cualquier adorno y la reduce a su elemento más crudo: la confrontación directa.
Mirar al problema de frente —ya sea una tormenta en alta mar, una crisis interna o el peso de la realidad— es, en sí mismo, el primer acto de resolución.
La evasión solo dilata el problema y agiganta la sombra de lo que tememos.
jueves, 24 de agosto de 2023
Pita Amor
Le gusta cómo vengo vestida? Hay que tener agallas para salir a la calle vestida así, ¿eh? Me puede servir coca-cola. Nosotros sabemos que en el Olimpo no se bebe alcohol, el alcohol es para la servidumbre, ¿está usted de acuerdo?
Archivo del blog
-
▼
2026
(835)
-
▼
agosto
(98)
- ¿Qué son las Escrituras? Son una sugerencia, una ...
- La vida y el mundo son el sueño de un dios ebrio,...
- Es una frase muy de Vila-Matas: parece sencilla, ...
- Carroll tuvo mala suerte. Controlaba la calidad ...
- “Crees que tu dolor y tu desamor no tienen preced...
- Murió frente al océano chileno, como si hubiese e...
- La frase de Rafael Pérez Gay tiene una imagen mu...
- Como si un paracaidista descendiera por el interi...
- La Divina Comedia de Dante Alighieri hizo algo e...
- Esta frase de Francisco Umbral, cargada de su car...
- "No estoy en contra del dinero sino de lo que se ...
- Todos los años hay unas treinta y cinco muertes ...
- La frase tiene una idea poderosa porque rompe co...
- La frase de Jordi Sierra i Fabra parece sencilla...
- Radithor: el agua que prometía la vida eternaHabí...
- La norteamericana Pearl S. Buck, premio Nobel de ...
- Este fragmento de Dublinesca de Enrique Vila-Mata...
- 71 % DE VIDA RESTANTEMi esposa miró su reloj inte...
- Pero ¿la lucha está perdida? ¿El humanismo ha mue...
- El individuo puede idear toda clase de objetivos ...
- «No hay tiempo suficiente para hacer toda la nad...
- "Dejamos algo de nosotros mismos cuando dejamos un...
- La experiencia es una buena escuela, pero la matr...
- La historia suele parecer una catedral cuando la ...
- "Lo más triste de la vida en este momento es que ...
- Este fragmento de Louis Pasteur es breve, pero en...
- Era el mejor de los tiempos, era el peor de los t...
- Hace tiempo hice un experimento bastante inte...
- El arte de soltar el reclamo: Por qué nos cuesta ...
- Hacer ejercicio sin resultados visibles es, paradó...
- El pensamiento científico prefiere la humildad a...
- Esta frase de Jacques Prévert parece sencilla, pe...
- Sándor Márai: el hombre que llevó su patria dentr...
- Esta frase de Vicente Verdú es breve, pero encier...
- El mal que hacen los hombres les sobrevive; el bi...
- Quizá la vida no se parece tanto a una película q...
- Los perros fueron domesticados hace diez mil año...
- La frase es una acusación silenciosa contra el d...
- La infancia no tiene veredictos; sólo consecuenci...
- Volveremos a saber, como los niños, todo lo que e...
- Margaret Walker camina con los pies descalzos sob...
- El autoengaño, la ignorancia y el hacer la vista ...
- LA POESÍA DEBE SER COMO UN RÍO QUE LO ARRASTRA TO...
- Durante mi estudio del proceso de reconsideración...
- En 2009, el British Museum de Londres celebró una...
- Esta famosa frase, pronunciada por el viejo pesca...
- Hans Selye y el día en que el cuerpo empezó a con...
- Esta célebre frase de Madame de Staël (Germaine d...
- "Ven a vivir conmigo. Tendremos todos los libros d...
- "Mi casa se estaba quemando y sólo podíasalvar un...
- Mariana Enriquez es, sin duda, la figura central ...
- Las familias son como viejos bosques. Bajo cada ...
- Aquí aparece otra ironía deliciosa de la psicolog...
- Esa frase es un bisturí. Corta una contradicción ...
- Esta es una de las ideas más profundas de Viktor ...
- Y cuando la gente afirma que hay causas sin causa...
- Esta poderosa frase cierra la icónica novela de B...
- Esta es una de las frases más célebres de la liter...
- La frase de Dario Fo:“Nuestra patria es el mundo ...
- —Lo ha premiado la FIL deGuadalajara. ¿Para cuánd...
- “Morimos unos para otros cada día. Lo que sabemos...
- "El ser humano se adapta a todo.Supera el dolor, c...
- No sé cuántas almas tengo.A cada instante cambié....
- «Finalmente, si de verdad quieres ser un gran es...
- No recuerdohaber encendido este cigarrilloy no re...
- En español, la palabra aislar significa tanto «a...
- Y el maravilloso Pushkin que, luego de desternil...
- La verdad es ésta: a mi familia le ocurrieron co...
- Soy aire, agua de las ciénegas, hojas de los árbo...
- "No es fácil ser cronopio. Lo sé por razones pro...
- La frase de Gloria Fuertes parece sencilla, casi ...
- La frase de Juan Carlos Onetti condensa varios de...
- La frase de Karen Horney, una de las figuras más ...
- Lo único cierto es que la mala ciencia mata y la b...
- La frase de Doris Lessing parece sencilla, pero c...
- Lees una página y de pronto entiendes una triste...
- Para que un pensamiento cambie el mundo primero ...
- La frase de Jorge Teillier parece sencilla, casi ...
- “Vos que caminás tanto, algún día te vas a encont...
- Bebiste algo de oscuridad y te hiciste visible.Tom...
- “En mi epitafio dije: ‘Hasta luego, idiotas’, y r...
- "De estatura mediana,Con una voz ni delgada ni gr...
- «Y él se rebeló» —escribe Rafael F. Muñoz— «casti...
- "La cordura y la felicidad son una combinación im...
- "Tarde o temprano, tuvo que renunciar a la esperan...
- Un hombre fue a consultar a su médico por una ser...
- «Yo… he visto cosas que vosotros no creeríais… a...
- Anne Sexton no comenzó escribiendo poemas. Comenz...
- La frase de Tomas Tranströmer —“Vidas mal escrita...
- «Cada cual es como Dios le ha hecho, pero llega a ...
- Todos le amasteis alguna vez, y no sin razón. ¿Qu...
- La frase de W. H. Auden es una de esas sentencias...
- Esta cita de Oscar Wilde condensa uno de los fenó...
- "A man is an angel that has become deranged."«Un ...
- Cuidar las palabrases una forma —humilde, obstinad...
- La cultura es más fuerte y potente que tú, y tú c...
- Hay personas que construyen catedrales de piedra....
- Cuestionarnos a nosotros mismos hace del mundo u...
-
▼
agosto
(98)
-
►
2025
(1457)
- ► septiembre (155)
-
►
2024
(1073)
- ► septiembre (107)
-
►
2023
(851)
- ► septiembre (72)
-
►
2022
(629)
- ► septiembre (27)
-
►
2021
(1041)
- ► septiembre (59)
-
►
2020
(1164)
- ► septiembre (73)
-
►
2017
(208)
- ► septiembre (27)
-
►
2016
(98)
- ► septiembre (23)
-
►
2015
(254)
- ► septiembre (3)
-
►
2014
(299)
- ► septiembre (9)
-
►
2013
(347)
- ► septiembre (31)
-
►
2012
(349)
- ► septiembre (35)



















.png)




