sábado, 31 de enero de 2026

 Agotado y casi desesperado, Mendeléyev se durmió. 

Más tarde escribiría: 

 «Durante un sueño, vi una tabla en la que todos los elementos encajaban en su lugar. Al despertar, tomé nota de todo en un papel.»  

Jung se frotaría las manos con esta escena 😌
Para él, no es una anécdota romántica de la ciencia, es un caso casi de manual.


1. No fue “inspiración”, fue emergencia del inconsciente

Jung diría que Mendeléyev no “inventó” la tabla en el sueño.
La tabla ya estaba formada psíquicamente, pero no podía cruzar del todo al plano consciente.

El sueño no crea de la nada: revela una estructura latente.

El agotamiento, la obsesión y la frustración cumplen una función clave:
el yo consciente cede el control. Y cuando el ego afloja, el inconsciente habla.


2. El sueño como acto de compensación psíquica

Para Jung, los sueños compensan lo que la conciencia no puede resolver.

  • La conciencia de Mendeléyev: fragmentada, caótica, saturada de datos.

  • El sueño: orden, totalidad, forma.

El inconsciente le devuelve lo que le falta:
👉 una imagen de sentido.

No una lista, no una ecuación, sino una imagen simbólica: una tabla.


3. El arquetipo del orden oculto

Aquí Jung iría más lejos:
la tabla periódica no es solo una herramienta científica, es una imagen arquetípica.

Es una manifestación del arquetipo del Cosmos frente al Caos.
De lo que él llamaba:

“El orden subyacente que la psique reconoce antes de que la razón lo formule.”

La mente humana siente el orden antes de demostrarlo.


4. Sincronicidad: cuando la psique toca la realidad

Jung usaría este ejemplo para hablar de sincronicidad.

No es que el sueño “causara” la tabla.
Es que la estructura psíquica y la estructura de la materia coincidieron.

Dos órdenes —el interior y el exterior—
alineándose sin causa directa, pero con sentido.


5. El científico como médium (sí, Jung diría eso)

Jung rompería el mito del científico frío y racional:

Mendeléyev no fue solo un químico,
fue un traductor entre el inconsciente y la naturaleza.

El científico creativo, para Jung, escucha.
No fuerza la realidad: la deja hablar.


6. La frase clave que Jung subrayaría

Esta:

“vi una tabla en la que todos los elementos encajaban en su lugar”

Para Jung, eso es una visión, no una metáfora.
Una imagen autónoma que se impone al yo.

Eso es exactamente cómo describe él las irrupciones del inconsciente profundo.


En una frase:

Jung diría que Mendeléyev no soñó una idea,
soñó el momento en que el orden del mundo atravesó la psique humana.


Ahhh… Kekulé.
Aquí Jung ya no solo sonríe: asiente lentamente, como diciendo “exactamente de esto hablo”.


1. El sueño de la serpiente que se muerde la cola

Kekulé relata que, medio dormido frente al fuego, vio serpientes danzando y de pronto una se mordió la cola: el ouroboros.
Al despertar, entendió la estructura circular del benceno.

Para Jung, esto es oro puro.

No porque “funcionó”, sino porque el símbolo es arcaico, milenario, universal.


2. El ouroboros: símbolo del inconsciente colectivo

Jung diría sin dudar:

Kekulé no inventó el símbolo.
El símbolo lo encontró a él.

El ouroboros aparece:

  • en alquimia,

  • en mitologías antiguas,

  • en sueños modernos,

  • en visiones místicas.

Representa:

  • totalidad,

  • unidad de opuestos,

  • proceso cerrado,

  • transformación continua.

¿Y qué es el benceno?
Una estructura cerrada, estable, que no se entendía con modelos lineales.


3. De la alquimia a la química moderna

Aquí Jung se emociona.

Para él, la química nace de la alquimia, y la alquimia era una proyección psíquica:
la materia como espejo del alma.

Kekulé regresa sin saberlo a un símbolo alquímico para resolver un problema químico moderno.

No es retroceso: es profundidad.


4. La diferencia con Mendeléyev (y por qué ambos importan)

  • Mendeléyev sueña orden → una tabla.

  • Kekulé sueña forma → un círculo.

Jung diría:

  • Mendeléyev accede al arquetipo del Cosmos.

  • Kekulé al arquetipo del Sí-mismo (totalidad cerrada).

Uno organiza el mundo.
El otro revela la estructura íntima de la materia.


5. El símbolo llega cuando el intelecto se atasca

Punto clave jungiano:

El símbolo aparece cuando el pensamiento racional ya dio todo lo que podía dar.

Kekulé había probado modelos, fórmulas, hipótesis. Nada cuadraba.
El sueño no reemplaza la razón: la desbloquea.


6. Jung contra el cientificismo ingenuo

Jung usaría a Kekulé para atacar esta idea:

“La ciencia avanza solo con lógica.”

No.
Avanza con:

  • imágenes,

  • metáforas,

  • sueños,

  • símbolos.

La razón verifica.
El inconsciente descubre.


7. La frase que Jung pondría en cursivas

Kekulé dijo algo brutalmente honesto:

“Aprendamos a soñar, señores, y entonces quizá encontremos la verdad.”

Para Jung, eso no es poesía:
es metodología epistemológica.


Cierre

Si Mendeléyev muestra que el orden sueña en tablas,
Kekulé muestra que la verdad a veces muerde su propia cola.

Y Jung remataría:

“La naturaleza se deja comprender
cuando el alma está dispuesta a imaginar.”

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