Tecnología, verdad y ruido: la era en la que la ciudadanía perdió el hilo
Vivimos
en una era en la que cada revolución tecnológica prometió acercarnos
más — al conocimiento, a la comunidad, a la libertad. Pero, como
advierte Lepore, cada avance en medios de comunicación ha traído a su
paso una “temporada de turbulencia”: democratización del conocimiento,
sí; pero también fragmentación, ruido, distorsión.
Exploramos cómo ese desfile de tecnologías —prensa, radio, Internet, redes
sociales— ha ido desdibujando la idea de un “nosotros” compartido,
erosionando la posibilidad de una verdad común y de una ciudadanía con
hilo conductor.
1. La tecnología como doble filo: democratización y desequilibrio
Desde
la imprenta hasta Internet, cada salto tecnológico abrió el acceso a la
información: más voces, más difusión, más posibilidades. Así lo señala
Lepore: cada “tecnología de comunicación” —imprenta, periódicos,
telégrafo, radio, TV, Internet— extendió el conocimiento, lo
democratizó, pero también alteró el equilibrio político.
Era como si
cada vez que encendíamos un altavoz nuevo, la sala de deliberación
política se inundara de ecos: voces distintas, pero ya no una sola
conversación.
2. De la prensa partido‑política a la atomización digital
Históricamente,
la prensa jugó un rol central en la vida política de los Estados
Unidos: los primeros sistemas de partidos surgieron en parte gracias a
la difusión de ideas a través de periódicos.
Sin embargo, con la
llegada de tecnologías más “ligeras”, más omnipresentes —radio,
televisión, luego Internet— ese rol de articulador se diluye. En lugar
de una esfera pública compartida, cada quien comienza a navegar su
burbuja, a escuchar solo aquello que ya confirma lo que piensa.
3. Ruido, desinformación y la crisis de la verdad común
La
explosión de medios digitales no solo multiplicó las voces, sino que
también multiplicó el ruido: mensajes contradictorios, algoritmos que
filtran lo que ves según tus gustos, noticias sin contexto, bulos,
manipulación. Según Lepore —y quienes comentan su obra— esas tecnologías
“proporcionaron un caldo de cultivo para el fanatismo, el autoritarismo
y el nihilismo.”
El resultado: ya no hay una base sólida de hechos
compartidos, ya no hay algo parecido a “la realidad común” — cada
individuo construye su versión de verdad, su “realidad fragmentada”.
4. Democracia bajo tensión: participación creciente, confianza menguante
Paradójicamente,
estas tecnologías podrían haber ampliado la participación: más gente
puede opinar, compartir, debatir. Pero Lepore advierte que ese aumento
en la participación no viene con un aumento equivalente en la madurez
cívica o democrática: la fragmentación del discurso debilita las
instituciones, diluye los compromisos compartidos, erosiona la
confianza.
Hoy, lo que une ya no es una historia común, un ideal
compartido: es información que llega por pedazos, que se consume entre
memes, algoritmos y consumo fugaz.
5. ¿Puede la Constitución —y la democracia— sobrevivir al ruido?
En
Supreme Court of the United States, en cámaras legislativas, en plazas
digitales, la voz humana —la ciudadanía— parece cada vez más opacada por
el griterío tecnológico. Lepore argumenta que la filosofía de las
enmiendas es la base del constitucionalismo estadounidense: la
Constitución no fue pensada como estatua de museo, sino como maquinaria
viva, renovable.
Pero para que esa maquinaria siga funcionando,
necesitamos más que leyes: necesitamos una comunidad de sentido, una
base de entendimiento compartido. En un contexto de ruido y
desinformación, ¿qué tan posible es?
Conclusión
La
tecnología —imprenta, radio, Internet, redes— ha sido una promesa y una
maldición: democratizó el conocimiento, pero también dispersó la
realidad; ofreció una multitud de voces, pero fracturó el pacto
comunitario. Si queremos que la democracia resista —no solo como sistema
de gobierno, sino como forma de vida colectiva— necesitamos reconocer
que no basta con herramientas: necesitamos sabiduría, una ética de lo
común, un compromiso con la verdad.
Como canta Lepore con su
prosa aguda: la Constitución no es pergamino embalsamado, es un poema
vivo. Pero para que ese poema siga resonando, no puede cantar en
burbujas separadas.
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Bibliografía mínima (estilo académico, con sabor a trago y café)
Lepore, Jill. We the People: A History of the U.S. Constitution. New York: Liveright, 2025.
Lepore, Jill. “We don’t want the program: on how tech can’t fix democracy.” Public Books, 2020.
Lepore, Jill. “When did we hand Google, Twitter and Facebook the reins?” Entrevista en The Guardian, 2020.
“Social media and political communication in the United States.” Wikipedia, versión consultada 2025.
“Democratization of technology.” Wikipedia, consultado 2025.
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