Rogers y Yalom: dos formas muy distintas de ver al ser humano… y el origen del miedo religioso
1. Carl Rogers y el ser humano
Rogers creía que:
- La persona tiende naturalmente al crecimiento y a la autorrealización.
- Cambiamos no cuando nos amenazan, sino cuando nos sentimos aceptados sin condiciones.
- El miedo no es un motor de transformación real, es un bloqueo.
- La autenticidad florece cuando el otro nos mira con empatía y sin juicio.
Para Rogers, si una persona teme a Dios, no es porque “Dios sea temible”, sino porque el entorno que le enseñó a Dios, no le dio aceptación, sino condiciones y castigos. La persona interioriza:
“Si no soy como debo ser… no soy digno de amor ni de salvación”.
Eso NO es espiritualidad, eso es condicionamiento emocional.
2. Irvin D. Yalom y el ser humano
Yalom, desde la psicoterapia existencial, decía que el humano enfrenta ansiedades profundas como:
- La muerte
- La soledad
- La falta de sentido
- La libertad y responsabilidad
Para Yalom, muchas veces la religión no funciona como un espacio de libertad, sino como un refugio ante el terror de existir sin certezas:
- “No puedo tolerar el vacío” → Dios me llena el vacío
- “Tengo miedo a la muerte” → Dios me promete eternidad
- “No sé para qué vivo” → Dios me da instrucciones
- “Me asusta ser responsable de mi vida” → Dios decide por mí
Entonces el “temor a Dios” es en muchos casos un miedo desplazado:
No es miedo a Dios en sí, es miedo a:
- estar equivocado
- morir sin sentido
- cargar solo con la existencia
- ser dueño de sí mismo
Y la figura divina se convierte en el gran juez cósmico al que hay que obedecer porque la alternativa es el abismo.
¿Por qué el creyente dice “solo temo a Dios”?
Desde Rogers + Yalom, la respuesta más honesta es:
| Enfoque | Lo que realmente pasa |
|---|---|
| Rogers | Le enseñaron a Dios bajo la lógica: “Amor si obedeces, rechazo si fallas.” |
| Yalom | La fe da certezas, pero también crea un juez absoluto que calma el miedo a la libertad con un nuevo miedo: el castigo divino. |
Es decir:
- Sí hay creyentes que sí temen a su Dios de forma casi infantil-autoritaria.
- Lo temen porque el discurso que les dieron fue un Dios vigilante, ofendido y castigador.
- Ese miedo no es místico, es psicológico, aprendido, cultural y profundamente humano.
Aquí viene lo más importante:
Un Dios al que se teme demasiado, es un Dios que no libera, es un Dios que regula.
Si la fe se basa en miedo:
- no es crecimiento, como diría Rogers
- es evasión de la libertad, como diría Yalom
- es silencio interiorizado ante un juez eterno
- es obediencia disfrazada de devoción
Y eso explica por qué mucha gente “defiende” a su Dios con la misma emocionalidad con la que un niño defiende a un padre autoritario aunque le tenga miedo.
Conclusión:
Los religiosos no temen a Dios por razones divinas, lo temen por razones humanas.
Porque temerlo fue la forma en que aprendieron a relacionarse con él.
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