viernes, 2 de enero de 2026

 

Shakespeare: ¿un tipo con demasiadas palabras?

Shakespeare es considerado el escritor más importante de la lengua inglesa.
Lo cual es curioso, porque nadie habla como Shakespeare.
Ni siquiera los ingleses.

Nació hace muchos siglos, cuando la gente creía que la medicina consistía en sangrarte hasta que dejaras de quejarte. En ese contexto, William Shakespeare decidió escribir obras de teatro llenas de asesinatos, traiciones, fantasmas y monólogos eternos. Probablemente porque no había Netflix.

La tragedia de entenderlo

Las tragedias de Shakespeare son famosas por hacerte sentir inteligente… aunque no entiendas nada.
Hamlet, por ejemplo, es la historia de un joven que descubre que su tío mató a su padre y decidió casarse con su madre. Ante esto, Hamlet reflexiona durante varias páginas en lugar de hacer algo útil.

Su frase más famosa es “Ser o no ser”, que básicamente significa:

“No sé qué hacer, pero voy a decirlo de forma elegante.”

Si Hamlet viviera hoy, seguramente tendría un podcast.

Las comedias: confusión organizada

Las comedias de Shakespeare consisten, en su mayoría, en gente disfrazada de otra gente, enamorándose de la persona equivocada, hasta que todo se arregla mágicamente al final.
A veces gracias a una boda.
A veces gracias a que alguien se da cuenta de que se enamoró de su primo sin saberlo.

Sueño de una noche de verano ocurre en un bosque donde todos pierden el juicio. Lo cual demuestra que Shakespeare entendía muy bien lo que pasa cuando un grupo de personas se aleja demasiado de la civilización.

El lenguaje: demasiadas palabras, pocas comas

Shakespeare inventó cientos de palabras. Nadie se las pidió.
Pero aun así las inventó.

Sus personajes hablan como si cada frase fuera la última oportunidad de demostrar que saben hablar bonito. Esto hace que leerlo sea una experiencia intensa, como discutir con alguien que jamás va al punto.

Aun así, los profesores aseguran que es maravilloso.
Ellos ya lo leyeron una vez.
Tú no tienes esa suerte.

El legado

Dicen que Shakespeare cambió la literatura para siempre.
Después de él, todos los escritores quisieron escribir “profundo”, “humano” y “complejo”.
Algunos lo lograron.
Otros solo escribieron largo.

Hoy sus obras se representan en teatros, escuelas y adaptaciones modernas donde Hamlet usa jeans y habla por celular, lo cual seguramente Shakespeare jamás imaginó… pero probablemente aprobaría, porque sigue siendo drama.

Conclusión

Shakespeare fue, sin duda, un genio.
O un hombre con demasiado tiempo libre.
O ambas cosas.

Escribió sobre el amor, el poder, la muerte y la duda, temas que siguen siendo relevantes siglos después, lo cual es impresionante… o deprimente, porque significa que no hemos aprendido nada.

Pero quién soy yo para criticar a Shakespeare.
Yo apenas puedo terminar un libro sin revisar el celular.
Y él escribió tragedias eternas sin Wi-Fi.

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