Amó aquella vez como si fuera el único.
El poema describe la última jornada de un obrero de la construcción. Su día está retratado a través de contradicciones brutales que muestran su alienación:
La deshumanización: El obrero come arroz y frijoles (la comida más básica) "como si fuera tóxico", devorándolo rápido para volver a producir. Bebe y solloza "como si fuera máquina". El sistema lo ha convertido en un engranaje.
La ironía de la grandeza: Se pone a descansar "como si fuera un príncipe" (en el suelo duro de la obra) y levanta "cuatro paredes mágicas" que no son para él, sino para un edificio que probablemente nunca podrá disfrutar. Sus ojos están "empapados de cemento y tráfico", cegado por la propia modernidad que él ayuda a construir.
La caída y la indiferencia social
Hacia el final, el ritmo se acelera y el obrero pierde el equilibrio: "tropezó en el sol", "se bamboleó como si fuera sábado" (el único día de escape a través del alcohol o el descanso) y cae al vacío.
El cierre es desgarrador por su frialdad:
"Y terminó en el suelo hecho un paquete tímido..."
Al morir, el obrero deja de ser un hombre y pasa a ser un "paquete", un estorbo físico. Muere "a contramano interrumpiendo al público". Su muerte no es una tragedia humana para la ciudad; es simplemente una molestia, un contratiempo en el tráfico que interrumpe la rutina de los demás.
"Construcción" es el retrato del "milagro económico" brasileño de los años 70: una época de imponentes rascacielos levantados a costa de vidas humanas invisibles y desechables.
No hay comentarios:
Publicar un comentario