miércoles, 21 de abril de 2021

 



Zola y el naturalismo se engarza en esta nueva corriente de formas que, fuertemente ancladas en el individuo, marcan para siempre su carácter y le hacen presa de un cruel destino del que no podrá escapar. Si Victor Hugo fue el autor de las nuevas clases burguesas, Zola fue el autor de las clases bajas, de las tabernas y los burdeles, con ese olor a rancio que dejan escapar sus obras. Zola propugna una “literatura de la verdad” en la que nada se esconde, en la que las descripciones no son ya de los grandes salones isabelinos y elegantes lámparas de aguja… Los héroes de las novelas de Zola son los desheredados en su más baja especie, los sin hogar, la gente triste y, sobre todo, los alcohólicos.

Zola despliega su pluma y su lástima sobre todos aquellos que viven cercanos pero que no han sido tocados por el talento de algún gran escritor. Plantea así una nueva Historia, la que se escribe fuera de los grandes salones de los reyes, la que se escribe sobre la tierra seca, sobre el sudor, el quehacer diario y el trabajo del herrero (siempre nos recordará a Dickens, pero sin su genial ironía). Así, la historia y los movimientos sociales se generan desde el interior de la tierra, en el trabajo del proletario y las miserias de sus gentes (sí, tiempos anteriores a todos aquellos movimientos revolucionarios).

https://www.liceus.com/emile-zola/

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