Los campos crujen
jueves, 10 de febrero de 2022
¿Y mi padre? pregunté a mi madre que lavaba en el arroyo su único vestido; se fue, dijo... o no, no era tan inteligente como para irse; más bien se perdió. Eso era lo único que podía hacer por nosotros, el mejor regalo para vos, que desde un principio sabes que la familia no sirve, que es un vía crucis de parientes, una miseria en cooperativa, la responsable de la secta que, multiplicada, es el nacionalismo que dividió y apestó al mundo.
Aunque el grado de autoconciencia varía, su existencia le plantea al hombre un problema que es esencialmente humano: al tener conciencia de sí mismo como de algo distinto a la naturaleza y a los demás individuos, al tener conciencia —aun oscuramente— de la muerte, la enfermedad y la vejez, el individuo debe sentir necesariamente su insignificancia y pequenez en comparación con el universo y con todos los demás que no sean "él". A menos que pertenezca a algo, a menos que su vida posea algún significado y dirección, se sentirá como una partícula de polvo y se verá aplastado por la insignificancia de su individualidad. No será capaz de relacionarse con algún sistema que proporcione significado y dirección a su vida, estará henchido de duda, y ésta, con el tiempo, llegará a paralizar su capacidad de obrar, es decir, su vida.
miércoles, 9 de febrero de 2022
"En 1926 se dio una fiesta en honor de Ricardo Güiraldes, en los lagos de Palermo. Norah Lange, que era conocida como la protegida de Borges, llegó con él. Pero se sentó cerca de Girondo, en ese entonces, un extrovertido poeta vanguardista que acababa de llegar de París. Mientras comían, Norah, sin querer, tiró una botella de vino y Girondo se acercó y le dijo: "Parece que va a correr sangre entre nosotros". En ese momento la señorita Lange se enamoró perdidamente de Girondo y fue quién la llevó después a su casa. Escribe Williamson: "Norah había llegado a la fiesta con Borges, pero se fue con Girondo, y ese simple hecho traería una desdicha singular a la vida de Borges. Perder a Norah con otro hombre ya habría sido un desastre considerable, pero perderla con Girondo justamente era una humillación desesperante".
"Si para recobrar lo recobrado
“Desgraciadamente, un demonio celoso, mi mala salud, se ha cruzado en mi camino. Desde hace tres años mi oído es cada vez más más débil”, escribía Ludwig en una carta a su amigo y médico Wegeler a principios de 1800. Se presume que su sordera estaba ligada a sus males intestinales, e incluso se especula que ambos padecimientos tenían su origen en la sífilis que azotaba a la época, sin embargo, no hay pruebas que aseguren esa hipótesis.
martes, 8 de febrero de 2022
"Un pensamiento me paralizó: por primera vez en mi vida vi la verdad tal y como se narra en las obras de los poetas, proclamada como la sabiduría definitiva por tantos pensadores. La verdad: que el amor es el fin último y la meta más alta a la que puede aspirar el hombre. Entonces comprendí el sentido, el mayor secreto que la poesía humana y el pensamiento humano y toda creencia deben impartir: que la salvación del hombre es a través del amor y en el amor".
Girolamo Savonarola
Cuando Savonarola denunciaba la corrupción de la Iglesia, dos de sus blancos eran invariablemente el papa Borgia y la corte pontificia, con su vida de lujo, costumbres licenciosas y desorden moral. Alejandro VI conocía la actitud de Savonarola, y aunque le resultaba extraordinariamente molesta se sentía impotente frente a él. Mientras el fraile dominico fuera un aliado de los franceses y las tropas de estos se hallaran cerca de Roma, la posición del pontífice era demasiado frágil para iniciar un enfrentamiento.
Savonarola había iniciado su trayectoria pública lleno de buenas intenciones y con una aguda visión de la realidad, y no sorprende que obtuviera tan amplio apoyo popular. Sus ataques a las jerarquías eclesiásticas y al propio papa eran del todo justificados, pues Alejandro VI vivía como un príncipe, tenía amantes e hijos y como político carecía de escrúpulos. Sus críticas a los Medici y a los poderosos en general, rodeados de lujo mientras el pueblo subsistía en la miseria, pueden considerarse progresistas. En este sentido, las reformas políticas que impulsó cuando llegó al poder supusieron unos indudables avances democráticos. Por ello, muchos lo consideran un defensor de las libertades y un precursor de las reformas políticas y religiosas que llegarían mucho más adelante. Su trágico final, que él mismo selló con su obstinada desobediencia al papa, lo convirtió, además, en un mártir. Sin embargo, todo ello se vio enturbiado por el fanatismo moral y religioso que él y sus partidarios quisieron imponer a Florencia, a causa del cual perdió su credibilidad y por cuyo motivo, paradójicamente, se le considera al mismo tiempo un dictador integrista y exaltado.
https://www.lavanguardia.com/historiayvida/edad-moderna/20170307/47310279613/la-hoguera-de-las-vanidades.html
lunes, 7 de febrero de 2022
No eres "forzado" a sentir resentimiento por un recuerdo negativo, ni tampoco has de pensar con miedo sobre el futuro. Estas son sólo opciones. La mente es como un televisor emitiendo sus diversos canales a elegir, y no has de seguir ninguna tentación particular o pensamiento. Puedes caer en la tentación de sentir lástima por ti mismo, o sentirte enfadado o preocupado. La atracción secreta de todas estas opciones es que ofrecen una rentabilidad interna o una satisfacción secreta que es la fuente de la atracción de los pensamientos de la mente.
Una chica de quince años y su hermano de ocho viajan en un tren hacia el campo de concentración de Auschwitz. Solos y sin saber nada de sus padres, se encuentran hacinados dentro de un vagón lleno de deportados hacia un destino oscuro. Ella baja la mirada y ve que su hermano pequeño está descalzo. Enfadada, grita y lo riñe: «Pero ¿qué demonios has hecho con los zapatos? ¡Eres un bobo! ¿Es que no sabes cuidar de tus cosas?» El niño se asusta y llora. Cuando llegan al campo de concentración, los soldados nazis los separan. Por desgracia, estas son las últimas palabras que le dirige a su hermano. Nunca volverá a verlo. Años después, cuando liberan el campo, ella lo busca desesperadamente entre los supervivientes. No lo encuentra. No ha logrado sobrevivir. Desesperada por los remordimientos que le provocan sus últimas palabras, se hace una promesa: «Nunca más le diré nada a nadie que pueda quedar como la última cosa que he dicho».
domingo, 6 de febrero de 2022
"Quise olvidarte.
Esta interpretación apaciguó gran parte de su ansiedad, y su presentación de la semana pasada había sido excepcionalmente lúcida, y él no había adoptado una actitud a la defensiva. Nunca había hecho nada mejor. Durante su presentación oía en su mente la repetición de un mantra: “Yo no soy mi trabajo”. Cuando terminó y se sentó al lado de su jefe, el mantra proseguía: “Yo no soy mi trabajo. Ni mi conversación. Ni mi ropa. Nada de esto”. Cruzó las piernas y miró sus gastados zapatos. “Tampoco soy mis zapatos”, se dijo, esperando atraer la atención de su jefe para poder decirle: “¡Yo no soy mis zapatos!” Los dos descubrimientos de Carlos ––los primeros de muchos–– fueron un obsequio para mí y para mis estudiantes. Estas dos percepciones, cada una generada por una forma diferente de terapia, ilustraban, en esencia, la diferencia entre lo que uno puede aprender en la terapia de grupo, con su foco en la comunión compartida, y la terapia individual, con su foco en la comunión interior. Aún uso muchas de las percepciones gráficas de Carlos en mis enseñanzas. En los pocos meses de vida que le quedaban, Carlos siguió optando por brindarse. Organizó un grupo de autoayuda para el cáncer (no sin algún chiste acerca de que se trataba de “la última parada” de la línea) y también fue el líder de un grupo sobre habilidades interpersonales en una de sus iglesias. Sarah, que ahora era una de sus grandes promotoras, fue invitada como conferenciante y fue testigo del competente y responsible liderazgo de Carlos. Pero sobre todo se brindó a sus hijos, que notaron su cambio y fueron a vivir junto a él mientras asistían a una universidad cercana. Fue un padre maravillosamente generoso. Yo siempre he pensado que la manera en que uno enfrenta la muerte está determinada en gran parte por el modelo de sus padres. El último obsequio que puede hacer un padre a sus hijos es enseñarles, mediante el ejemplo, a enfrentar la muerte con ecuanimidad, y Carlos les dio una lección de gracia extraordinaria. Su muerte no fue oscura, embozada, conspiratoria. Hasta el último día, él y sus hijos fueron sinceros y abiertos acerca de su enfermedad y se reían juntos de la manera en que Carlos resoplaba, se ponía bizco y juntaba los labios al referirse a su “linfooooma”. Pero no dio a nadie un mejor regalo que a mí poco antes de morir, un regalo que responde en forma definitiva a la pregunta de si es racional o apropiado aspirar a una terapia “ambiciosa” para los que son enfermos terminales. Cuando lo visité en el hospital estaba tan débil que apenas podía moverse, pero levantó la cabeza, me apretó la mano y susurró: ––Gracias. Gracias por salvarme la vida.
Tras su muerte, en 1827, varios años y coincidencias después, existió la creencia en la “maldición de la novena”, aquella superstición que versa que, después de la muerte de Beethoven, los compositores están destinados a morir una vez lograda su novena sinfonía. Para un pequeño puñado, efectivamente no hubo décima: Franz Schubert (1828), Anton Brukner (1896), Antonín Dvorak (1904), Gustav Mahler (1911), Alexander Glazunov (1936) y Ralph Vaughan Williams (1958).
sábado, 5 de febrero de 2022
A veces las circunstancias son menos tormentosas y si me empeño en no ponerte más que ejemplos con ciclón incorporado puedes rebelarte contra ellos, como hizo aquel aprendiz de aviador. Su profesor de vuelo le preguntó: «Va usted en un avión, se declara una tormenta y le inutiliza a usted el motor. ¿Qué debe hacer?» Y el estudiante contesta: «Seguiré con el otro motor.» «Bueno -dijo el profesor-, pero llega otra tormenta y le deja sin ese motor. ¿Cómo se las arregla entonces?» «Pues seguiré con el otro motor.» «También se lo destruye una tormenta. ¿Y entonces?» «Pues continúo con otro motor.» Vamos a ver -se mosquea el profesor-, ¿se puede saber de dónde saca usted tantos motores?» Y el alumno, imperturbable: «Del mismo sitio del que saca usted tantas tormentas.»
Los fundamentalistas religiosos ven en el poder de la ciencia la fuente principal del desencanto moderno. La ciencia ha suplantado a la religión como la fuente central de autoridad, pero a costa de hacer la vida humana accidental e insignificante. Si queremos que nuestras vidas tengan algún sentido, se ha de derrocar el poder de la ciencia y restaurar la fe. Pero la ciencia no puede ser eliminada de nuestras vidas por un acto de voluntad. Deriva su poder de la tecnología y ésta está cambiando nuestra manera de vivir con independencia de lo que nos propongamos. Los fundamentalistas religiosos creen tener remedios para los males del mundo moderno. En realidad, ellos mismos son síntomas de la enfermedad que pretenden curar. Esperan recuperar la fe irreflexiva de las culturas tradicionales, pero ésa es una fantasía característicamente moderna. No podemos creer lo que nos parezca: nuestras creencias son vestigios de unas vidas (las nuestras) que no hemos podido elegir. No podemos invocar una determinada visión del mundo como y cuando se nos antoje. Una vez desaparecidos, ya no hay forma de rescatar de nuevo los modos de vida tradicionales. Cualquier cosa que ideemos tras su estela no hará más que sumarse al clamor de novedad incesante. Cuando la ciencia resulta tan omnipresente en sus vidas, las personas, por mucho que lo deseen, no pueden regresar a un escenario precientífico. Los fundamentalistas científicos aseguran que la ciencia es la búsqueda desinteresada de la verdad. Pero cuando la ciencia es representada de ese modo, se obvian las necesidades humanas a las que sirve. Entre nosotros, la ciencia satisface dos necesidades: la de esperanza y la de censura. Sólo la ciencia sirve actualmente de apoyo para el mito del progreso. Si las personas se aferran a la esperanza del progreso, no es tanto por una creencia genuina como por el miedo a lo que puede venir si abandonan esa esperanza. Los proyectos políticos del siglo xx han fracasado o han conseguido mucho menos de lo que habían prometido. Sin embargo, dentro del ámbito de la ciencia, el progreso es una experiencia cotidiana, confirmada cada vez que compramos un nuevo artilugio electrónico o ingerimos una nueva medicina. La ciencia nos da una sensación de progreso que la vida ética y política no puede proporcionarnos. Y sólo la ciencia tiene poder para silenciar a los herejes. Hoy en día, es la única institución que puede afirmar esa autoridad. Al igual que la Iglesia en el pasado, tiene poder para destruir o marginar a los pensadores independientes. (Piénsese en cómo reaccionó la medicina ortodoxa ante Freud, o los darwinianos ortodoxos ante Lovelock.) De hecho, la ciencia no proporciona ninguna imagen fija de las cosas, pero al censurar a aquellos pensadores que se aventuran más allá de las actuales ortodoxias, preserva la confortante ilusión de una única cosmovisión establecida. Puede que esto sea desafortunado desde el punto de vista de alguien que valore la libertad de pensamiento, pero es indudablemente la principal fuente del atractivo de la ciencia. Para nosotros, la ciencia es un refugio que nos protege de la incertidumbre y que promete —y, en cierta medida, consigue— el milagro de libramos del pensamiento, en la misma medida en que las iglesias se han convertido en santuarios de la duda.
Oh, me gustaría tanto que recordaras
viernes, 4 de febrero de 2022
Herbert von Karajan dijo en una ocasión que sólo vivía para la
música. Sin duda no sabía hasta que punto era cierto: murió
precisamente el año en que se jubiló, tras treinta al frente de la
Orquesta Filarmónica de Berlín. Pero lo más sorprendente es que dos
psicólogos austríacos podrían haberlo predicho. Doce años antes
habían estudiado la manera en que el corazón del maestro
reaccionaba frente a sus diversas actividades.¹ Habían registrado las
mayores variaciones cuando dirigía un fragmento especialmente
cargado de emociones de la obertura Leonora de Beethoven. De
hecho, bastaba con que escuchase de nuevo dicho fragmento para
que se observase casi la misma aceleración del ritmo cardíaco.
En esta composición había fragmentos más difíciles físicamente
para un director de orquesta. Y no obstante, en Karajan, no
producían más que débiles aumentos del ritmo cardíaco. En cuanto al
resto de sus actividades, Barajan parecía tomárselas menos a pecho.
El hacer aterrizar su avión privado o un despegue casi catastrófico no
tenían gran importancia para su corazón. E corazón de Barajan
estaba totalmente inmerso en la música. Y cuando el maestro la dejó,
su corazón no le siguió.
¿Quién no ha oído la historia de un vecino anciano que ha
muerto pocos meses después que su esposa? ¿O el de una tía abuela
que murió poco después de perder a su hijo? La sabiduría popular
diría que se les había “partido el corazón”, Durante mucho tiempo, la
ciencia médica ha tratado este tipo de incidentes con un absoluto
desprecio, considerándolos simples coincidencias. Hace tan sólo
veinte años que diversos equipos de cardiólogos y psiquiatras se han
dedicado a estudiar estas “anécdotas”. Han descubierto que el estrés
es un factor de riesgo incluso más importante que el tabaco en lo
concerniente a las enfermedades del corazón.² También han
descubierto que una depresión a continuación de un infarto predice la
muerte del paciente en los seis meses siguientes con más precisión
que ninguna medición de la función cardíaca.³ Cuando el cerebro
emocional se desajusta, el corazón sufre y acaba por agotarse. Pero
el descubrimiento más sorprendente es que esta relación tiene doble
sentido. En cada instante, el equilibrio de nuestro corazón influye en
nuestro cerebro. Algunos cardiólogos y neurólogos han llegado
incluso a hablar de un sistema corazón cerebro
Es indudable que la filosofía ha sido defenestrada históricamente de su pedestal y que pasa por un mal momento, como postula Mario Bunge (2002) en su obra Crisis y reconstrucción de la filosofía. Principalmente, porque a los poderes fácticos no les interesa que la gente piense, de ahí el desmantelamiento de las asignaturas filosóficas en el sistema de enseñanza tradicional dominado por la oligarquía financiera y por la Iglesia Católica. Así, la razón secuestrada y los dogmas impuestos, se constituyen en los pilares de la ignorancia inadvertidamente inoculada en la humanidad generación tras generación. De un modo historicista, académico y cognitivo, la filosofía ha sido sustituida por la psicología, prescindiendo así de la visión filosófica como herramienta instructora del sentido de la vida. En dicha cuestión, importante es recordar la certera observación de Carl Jung: “Aproximadamente una tercera parte de los casos que trato no sufren debido a alguna neurosis clínicamente definible, sino a causa de la falta de sentido y de propósito de sus vidas”. Sin filosofía, ya no hay propósitos profundos sobres los cuales pensar, como desean los poderes fácticos al inocularnos el virus de la desinformación (Otte, 2010), para relegarnos seguidamente en La sociedad de la ignorancia (Mayos et al., 2011) o caverna platónica.
jueves, 3 de febrero de 2022

mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo
ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo
ni sé
con qué pretexto
por fin
me necesites.
miércoles, 2 de febrero de 2022
La muestra no correspondía con el concepto artístico del nacionalsocialismo: entre las obras había pinturas y esculturas expresionistas, surrealistas, dadaístas, cubistas, de la nueva objetividad, del fovismo. En resumen: la exposición "Arte degenerado" fue una exhibición propagandística montada por los nazis para poner en la picota al arte moderno y reírse de él, colocando los trabajos de manera caótica, con etiquetas explicativas que ridiculizaban los trabajos, y con precios exorbitantes supuestamente pagados por las autoridades alemanas anteriores a 1933, mientras el pueblo alemán sufría las consecuencias de la crisis económica.
Las obras de arte moderno fueron recolectadas en diversos lugares de Alemania. Una comisión se encargaba de decomisarlas a través de un edicto de Hitler y se apropiaba de cuadros y esculturas en diferentes museos. "La idea de 'limpiar' el arte no era nueva, y ya existían listas que los museos habían confeccionado muchos años antes", explicó Meike Hoffmann, coordinadora del proyecto de investigación "Arte degenerado", de la Universidad Libre de Berlín, en entrevista con DW. "En esa época, los museos ya funcionaban con el concepto del régimen nazi y los directores que no estaban de acuerdo con este eran reemplazados", añadió.
La exposición "Arte degenerado" tenía que ser inaugurada un día después de la "Gran Exposición Alemana de Arte", el 19 de julio de 1937. Se confiscaron 650 pinturas de arte moderno, gráficos y esculturas de 32 museos, entre ellas, obras de maestros como Vasili Kandinsky, Emil Nolde, Lyonel Feininger, Ernst Barlach y Ernst Ludwig Kirchner. "Sin embargo, había cierto margen de maniobra, ya que no se comprobó si las listas estaban completas", señaló Hoffmann. Pero debido a la prisa con la que se quería abrir la exposición, algunos directores de museos actuaron con demasiada obediencia, explica la experta.
https://www.dw.com/es/arte-degenerado-cuando-los-nazis-censuraron-el-arte-moderno/a-39778302
En los prolegómenos del golpe chileno, la CIA financió una gran campaña propagandística que retrataba a Salvador Allende como un dictador camuflado, como un maquiavélico conspirador que se había servido de la democracia constitucional para hacerse con el poder, pero que se proponía instaurar un Estado policial al estilo soviético del que los chilenos jamás podrían escapar. En Argentina y Uruguay se presentó a los principales movimientos guerrilleros de izquierdas -los montoneros y los tupamaros como amenazas tan graves para la seguridad nacional que no dejaron otra opción a los generales que suspender la democracia, hacerse con el Estado y usar los medios que fueran necesarios para aplastarlos. En todos los casos, la amenaza fue o bien brutalmente exagerada, o bien totalmente inventada por las juntas.
martes, 1 de febrero de 2022
A quienquiera que tenga se le dará más, y tendrá en abundancia. A quienquiera que no tenga, incluso lo que tenga, le será arrebatado.” Has de admitir que cuando has leído este pasaje te ha parecido injusto, puesto que parece que esté diciendo que los ricos serán más ricos y los pobres más pobres. Pero hay un acertijo que resolver en este pasaje, un misterio que desvelar, y cuando lo conozcas un nuevo mundo se abrirá ante ti. La respuesta al misterio que durante siglos ha eludido a tantas personas es una palabra oculta: gratitud. “A quienquiera que tenga gratitud se le dará más, y tendrá en abundancia. A quienquiera que no tenga gratitud, incluso lo que tenga, le será arrebatado.” Por la revelación de una palabra oculta, un texto críptico se vuelve claro como el agua. Han transcurrido dos mil años desde que se escribieron esas palabras, pero hoy son tan ciertas como lo han sido siempre: si no te molestas en dar las gracias, nunca tendrás más, y lo que tienes lo perderás. Y la promesa de la magia que se producirá con la gratitud se expresa con estas palabras: si eres agradecido recibirás más, ¡y tendrás en abundancia!
No quiero rosas, con tal que haya rosas.
Las quiero sólo cuando no las pueda haber.
¿Qué voy a hacer con las cosas
que cualquier mano puede coger?
No quiero la noche sino cuando la aurora
la hizo diluirse en oro y azul.
Lo que mi alma ignora
eso es lo que quiero poseer.
¿Para qué?… Si lo supiese, no haría
versos para decir que aún no lo sé.
Tengo el alma pobre y fría
Ah, ¿con qué limosna la calentaré?
Epicteto
Respeta las necesidades de tu cuerpo. Prodígale los mejores cuidados para promover su salud y bienestar. Dale absolutamente todo lo que necesite, con inclusión de comida y bebida saludables, ropa digna y un hogar cálido y confortable. Sin embargo, no utilices tu cuerpo como una ocasión para la exhibición o el lujo. Absténte de defender tu reputación o tus intenciones No tengas miedo de los insultos ni de las críticas. Sólo los moralmente débiles se sienten obligados a defenderse o explicarse ante los demás. Deja que la calidad de tus actos hable en tu nombre. No podemos controlar la impresión que los demás se forman de nosotros, y esforzarse por hacerlo sólo degrada el carácter. Así pues, si alguien te dice que una persona determinada te ha estado criticando, no te molestes en excusarte o defenderte. Limítate a sonreír y responde: «Supongo que esa persona no conoce mis demás defectos. De no ser así no habría mencionado sólo esos».
Archivo del blog
-
►
2025
(1372)
- ► septiembre (131)
-
►
2024
(1073)
- ► septiembre (107)
-
►
2023
(851)
- ► septiembre (72)
-
►
2022
(629)
- ► septiembre (27)
-
►
2021
(1027)
- ► septiembre (58)
-
►
2020
(1161)
- ► septiembre (73)
-
►
2017
(208)
- ► septiembre (27)
-
►
2016
(98)
- ► septiembre (23)
-
►
2015
(254)
- ► septiembre (3)
-
►
2014
(299)
- ► septiembre (9)
-
►
2013
(347)
- ► septiembre (31)
-
►
2012
(349)
- ► septiembre (35)





