lunes, 7 de agosto de 2023

 “Todo lo que usted quiera, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan... Me prosterno ante ellas... Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito... Amo tanto las palabras... Las inesperadas... Las que glotonamente se esperan, se escuchan, hasta que de pronto caen... Vocablos amados... Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío... Persigo algunas palabras... Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema... Las agarro al vuelo, cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, vibrantes, ebúrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas... Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro, las emperejilo, las liberto... Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola...

David Angulo de Haro

 La palabra es cada vez menos sagrada, menos verdadera, menos humana y menos poderosa. Estamos como en tiempos de Confucio. Necesitamos recuperar el significado de la palabra, la verdad de la palabra, la magia de la palabra; sólo entonces podremos mirar de frente a la vida y al mundo y gritar con fuerza lo que somos, lo que creemos y lo que amamos Sólo entonces seremos auténticos oradores y la gente nos oirá, y nos respetará. Si tu palabra es técnicamente perfecta, pero humanamente pobre, entonces carece de poder. Si nace de las órbitas internas de tu ser, podrá llegar a las órbitas íntimas de los demás; pero si nace de órbitas superficiales, sólo podrá llegar a órbitas superficiales de los demás. El discurso que más interesa es cuando el orador habla de las cosas a través de sí mismo. Cuando dice lo que cree, lo que anhela, lo que ama y por qué cree, anhela y ama. Es decir, cuando se define valientemente. El poder del lenguaje radica en que las palabras son idea, imagen y sentimiento. El mayor poder del lenguaje es el subliminal (lenguaje inconsciente) que entra en la mente en forma sutil y luego actúa con plena autonomía. El lenguaje directo suele chocar con las defensas de las personas, por lo que se recomienda el lenguaje indirecto y sugerente; de este modo las personas no se sienten aludidas, ni amenazadas y permanecen en actitud receptiva. Pensamos, soñamos y creamos en base a palabras; de aquí la importancia de cultivar un lenguaje positivo y de calidad. Los triunfadores se alimentan de lecturas, de palabras y de pensamientos de éxito. Mientras que los fracasados viven lamentándose, quejándose y culpando a la gente y al destino de sus desgracias. Los pensamientos negativos y el lenguaje negativo son los poderes más destructivos de la tierra. "El buen orador sabe jugar con las palabras; conoce sus secretos, su significado, su música, su poder; posee la habilidad para construir con ellas un camino que lleva al corazón y a la inteligencia de las personas" “Cuando hables procura que tus palabras sean mejores que tus silencios”

domingo, 6 de agosto de 2023

Bruce H. Lipton



 «La pura verdad es que cuando estás asustado te vuelves más tonto. Los profesores lo ven todos los días con los estudiantes a los que no se les dan bien los exámenes. La ansiedad que provocan los exámenes paraliza a los alumnos que, con manos temblorosas, marcan las respuestas equivocadas porque, a causa del pánico, no pueden acceder a la información almacenada en el cerebro que tan cuidadosamente han ido adquiriendo durante el semestre.» 

Jacob Riis

 


Jacob Riis: «Cuando nada parece ir bien, visito al cantero. Este hombre golpea la roca con su cincel y su martillo quizá hasta un centenar de veces sin hacerle siquiera una grieta. Sin embargo, al dar el siguiente golpe, la roca se parte en dos. Sé que ese no fue el golpe que rompió la roca, fue la suma de todos los golpes que dio anteriormente».

 Ahora existen pruebas científicas de su estado de alerta. Si el leñador llega con un hacha en la mano y con la intención deliberada de cortar el árbol, todos los árboles que le ven venir se echan a temblar. Ahora existen pruebas científicas de ello; lo que digo no es poesía, cuando digo esto estoy hablando de ciencia. Ahora existen instrumentos para medir si el árbol es feliz o desdichado, si tiene miedo o no, si está triste o extático. Cuando llega el leñador, todos los árboles que lo ven se echan a temblar. Son conscientes de que la muerte ronda cerca. Y el leñador todavía no ha cortado ningún árbol, solo se está acercando... Una cosa más, mucho más extraña: si el leñador va simplemente de paso, sin la idea deliberada de talar un árbol, a ningún árbol le entra miedo. Es el mismo leñador, con la misma hacha. Parece que su intención de talar un árbol afecta a los árboles. Esto significa que se ha comprendido su intención; significa que sus vibraciones están siendo descifradas por los árboles. Hay otro hecho significativo que se ha observado científicamente. Si penetras en el bosque y matas un animal, no saló el reino animal de los alrededores se siente sacudido; también los árboles. Si matas un ciervo, todos los ciervos de las proximidades sienten la vibración de la muerte y se entristecen; un gran temblor se apodera de ellos. De pronto sienten miedo sin ningún motivo concreto Puede que no hayan visto cómo matabas al ciervo, pero de algún modo, de un modo sutil, resultan afectados... instintivamente, intuitivamente. Pero esto no afecta solo a los ciervos... afecta a los árboles, afecta a los loros, afecta a los tigres, afecta a las águilas, afecta a las hojas de hierba. Se ha producido un crimen, un acto de destrucción, una muerte... y todo lo que hay cerca resulta afectado. El hombre parece ser el más dormido...

Lou Marinoff

 En el apogeo de su poder, el emperador Gengis Kan gobernaba sobre una vasta extensión de tierra que iba desde el mar de China hasta el río Danubio. Sin embargo, tal como escribió el poeta Robert Browning, el alcance de un hombre debe exceder lo que éste abarca, y así era incluso para el insigne Kan. Igual que cualquier hombre corriente, también él tenía ambiciones insatisfechas y sueños irrealizados. Pero igual que le sucede a cualquier hombre corriente, sus ambiciones y sueños eran excepcionalmente difíciles de alcanzar. A los sesenta años, en el cenit de su poder y su carrera, le preocupó no vivir lo suficiente para cumplir con su destino. La mortalidad le pesaba mucho, de modo que el gran Kan buscó la manera de prolongar su vida. Pero nadie en su círculo de familiares y amigos, consejeros y aliados, estrategas y chamanes, pudo darle un consejo satisfactorio acerca del eterno desafío de engañar a la muerte. Consultó en vano con sabios cristianos, musulmanes, budistas y zoroástricos. Finalmente el Kan envió emisarios en busca del hombre más sabio que vivía en su reino, un septuagenario sabio taoísta que se llamaba Ch’ang-Ch’un. Este taoísta se había vuelto tan legendario que había rehusado una invitación similar de la corte de la dinastía Song del sur de China. Pero una invitación a visitar e instruir a Gengis Kan no podía declinarse a la ligera, de modo que el anciano sabio emprendió una odisea que lo llevaría desde la península de Shandong hasta las profundidades del Hindu Kush, en un viaje de ida y vuelta en que recorrería quince mil kilómetros a lo largo de cuatro años. Este asombroso viaje, cuya crónica escribió un discípulo chino, fue traducida al inglés por Arthur Waley y publicada con el título de The Travels of an Alchemist. Cuando finalmente se encontraron, Ch’ang-Ch’un no se arrodilló ni hizo reverencia alguna ante el gran Kan. En tan alta estima se tenía a los más célebres sabios taoístas (y confucianos y budistas), que no se postraban ni siquiera delante de los emperadores. Su poder espiritual se consideraba mayor que el poder temporal de los soberanos. Ch’ang-Ch’un dijo con franqueza al Kan que el poder del Tao sin duda podía protegerle la vida —es decir, mejorar su calidad— pero que no podía garantizar su prolongación. El Kan, que gobernaba sobre un vasto imperio, no sabía cómo usar el poder del Tao y se avino a aprenderlo con Ch’ang-Ch’un. La esencia del consejo de Ch’ang-Ch’un fue: «Evita el exceso, la extravagancia y la complacencia. La calidad de vida, junto con la serenidad suprema, emana del equilibrio. La infelicidad, la frustración, la ira y todos los demás tormentos emanan del desequilibrio. Las claves para llevar una vida equilibrada comprenden el quietismo, el dominio de sí mismo y la meditación.» Tales prácticas, por supuesto, hasta entonces no habían figurado en la agenda diaria del hombre más poderoso del mundo. Buscando el dominio sobre todos los hombres con excepción de sí mismo, Gengis Kan sufría. En cambio, alcanzando el dominio de sí mismo sin buscar nada en los demás, Ch’ang-Ch’un encontró la serenidad. De modo que el sabio taoísta procedió a instruir al Kan en hábitos y estados mentales propicios para llevar una vida de calidad. Gengis Kan, y su imperio con él, padecía un exceso de yang. Pero Gengis Kan debía cumplir con su destino, y por eso Ch’ang-Ch’un (igual que su maestro Lao Tzu) no reprendió al Kan por ser quien era. Tal como escribió Lao Tzu: «Cuando un hombre se dispone a adueñarse del mundo para cambiarlo, entiendo que debe hacerlo.» Sin embargo, el desequilibrio de yang en la vida del Kan se reflejó inevitablemente en su imperio, que se desmoronó tan deprisa como se había forjado. El exceso de yang volvió duro su imperio, pero también quebradizo. Carente de yin, no era lo bastante flexible para perdurar mucho tiempo. Éste es siempre el precio de ignorar el Tao. De ahí que los sabios taoístas se esfuercen en alcanzar el equilibrio, porque el exceso invariablemente trae consigo su complemento, la escasez. Esto fue cierto para Gengis Kan, y también es cierto para ti y para mí, porque el Camino nos gobierna a todos. Camina por tu sendero con sensatez y prosperarás. Písalo con desatino y pagarás por ello. La elección es tuya. En Occidente somos demasiados los que hemos tirado esas claves o las hemos intercambiado por el consumo irresponsable y la complacencia. Cuando haya más occidentales que recojan estas claves, descubrirán que el poder del Tao abre las puertas que conducen a una vida de equilibrio, serenidad y calidad.

lunes, 31 de julio de 2023

Sherwin B. Nuland



 Cada vida es diferente de las que la han precedido, y lo mismo ocurre con cada muerte. Nuestra singularidad se extiende incluso hasta la manera en que morimos. Aunque la mayoría de las personas sabe que las enfermedades que nos conducen a nuestras horas finales son diversas y diversos sus caminos, solamente unas pocas comprenden la infinita variedad de maneras en las que las últimas fuerzas del espíritu humano pueden abandonar el cuerpo. Cada una de las distintas formas de la muerte es tan singular como la propia cara que cada uno de nosotros muestra al mundo durante los días de su vida. Cada hombre entregará su alma de una manera que el cielo no ha conocido antes y cada mujer recorrerá su último camino a su modo.

Puccini



 Espere señorita,

le diré dos palabras:
quien soy? soy un poeta.
que hago? escribo.
y como vivo? Vivo!
En mi pobreza sin preocupaciones
derrocho como un gran señor
rimas y canciones de amor.
Para sueños, quimeras
y castillos en el aire
el alma tengo millonaria!
Y ahora de mi cofre de tesoros
roban todas mis joyas
dos ladrones: esos bellos ojos
que acaban de entrar con usted.
Y mis sueños de siempre
mis bellos sueños
veo evaporar.
Pero no importa que me los roben
pues han hecho renacer en mi
la dulce esperanza!
Ahora que me conoce
hable usted. Vamos, hable
¿Quien es?
¿Le apetece decírmelo?

 


“En quechua no existe el "adiós"


El quechua es un idioma muy dulce, porque todas las despedidas en quechua siempre implican un "volverse a encontrar".
Tupananchiskama: Hasta volvernos a "encontrar" (físicamente).
Tinkunakama: Hasta volvernos a encontrar.
Huk punchaw rikurisun: Nos vemos otro día.
Huk punchaw tuparisun: Nos encontramos otro día.
Rikunakusun: Nos volveremos a ver.
Kutin tuparisun: Nuevamente nos encontraremos.
Pero la frase más profunda de todas es "Kawsayta hamuy rikurisun" Nos vemos en la próxima vida.

domingo, 30 de julio de 2023

Rainer María Rilke


 

Señor, a cada uno dale su muerte,

una muerte que de cada vida brote
y en que haya amor, significado y sufrimiento.
Pues nosotros somos sólo la corteza y la hoja.
La muerte que cada uno lleva en sí
es la fruta en torno de la cual todo gira.

Señor, las grandes ciudades están perdidas y disueltas.
En la más grande se vive como quien huye de un incendio.
No hay en ella consuelo capaz de consolar
y el tiempo demasiado corto cierra el paso.

Allí viven seres humanos, con gestos angustiados,
vidas malas y difíciles en cuartos profundos…
Allí crecen niños en sótanos con ventanas
siempre hundidas en las mismas sombras
y donde no saben que afuera los llaman las flores
a un día lleno de espacio, de júbilo y de viento.

 …la muerte tiene diez mil puertas distintas para que cada hombre encuentre su salida. John Webster: La duquesa de Amalfi, 1612

  «La vida intensa es contraria al Tao», enseña Lao-Tse, el hombre más normal que hubiere. Pero el virus cristiano nos recome: legatarios de los flagelantes sólo refinando nuestros suplicios tomamos conciencia de nosotros mismos. ¿Qué la religión declina? Perpetuaremos sus extravagancias, como perpetuamos las maceraciones y los gritos de las celdas de antaño, ya que nuestra voluntad de sufrir iguala a la de los conventos en la época de su florecimiento. Si bien la Iglesia no goza ya del monopolio del infierno, no por eso nos tendrá menos anclados a una cadena de suspiros, al culto del padecimiento, de la alegría fulminada y de la tristeza jubilosa. El espíritu, tanto como el cuerpo, paga los gastos de la «vida intensa». Maestros en el arte de pensar contra sí mismos, Nietzsche, Baudelaire y Dostoievski nos han enseñado a apostar por nuestros peligros, a ampliar la esfera de nuestros males, a adquirir existencia por la división de nuestro ser. Y lo que a los ojos del gran chino era símbolo de decadencia, ejercicio de imperfección, constituye para nosotros la única modalidad de poseernos, de entrar en contacto con nosotros mismos. «Que el hombre no ame nada y será invulnerable». («Chuang-tzé»). Máxima profunda como inoperante. ¿Cómo alcanzar el apogeo de la indiferencia, cuando nuestra misma apatía es tensión, conflicto, agresividad? No hay ningún sabio entre nuestros antecesores, sino insatisfechos, veleidosos, frenéticos, cuyas decepciones y desbordamientos nos será preciso prolongar. Siempre según nuestros chinos, sólo el espíritu desapegado penetra en la esencia del Tao; el apasionado no percibe más que los efectos: el descenso a las profundidades exige el silencio, la suspensión de nuestras vibraciones, léase de nuestras facultades. Pero ¿no es ya revelador que nuestra aspiración a lo absoluto se exprese en términos de actividad, de combate, que un Kierkegaard se titule «caballero de la fe», y que Pascal. no sea nada más que un panfletario? Atacamos y nos debatimos; no conocemos, pues, más que los efectos del Tao. Por lo demás, la quiebra del quietismo, equivalente europeo del taoísmo, dice mucho sobre nuestras posibilidades y nuestras perspectivas. No veo nada más contrario a nuestras costumbres que el aprendizaje de la pasividad. (La época moderna comienza con dos histéricos: Don Quijote y Lutero.) Si elaboramos tiempo, si lo producimos, es por repugnancia a la hegemonía de la esencia y a la sumisión contemplativa que supone. El taoísmo me parece la primera y última palabra de la sabiduría: soy; sin embargo, refractario a él, mis instintos lo rechazan, como rechazan doblegarse a lo que sea, hasta tal punto pesa sobre nosotros la herencia de la rebelión. ¿Nuestro mal? Siglos de atención al tiempo, de idolatría del futuro. ¿Nos libraremos de él por algún recurso de la China o de la india? Hay formas de sabiduría y liberación que no podemos ni aprehender desde dentro, ni transformarlas en nuestra sustancia cotidiana, ni siquiera encerrarlas en una teoría. La liberación, si efectivamente uno se empeña en ella, debe proceder de nosotros: no hay que buscarla en otra parte, en un sistema completamente acabado o en alguna doctrina oriental. Empero esto es lo que ocurre en numerosos espíritus ávidos, como suele decirse, de absoluto. Pero su sabiduría es un plagio, su liberación un engaño. No incrimino aquí solamente a la teosofía y sus adeptos, sino a todos los que se equipan con verdades incompatibles con su naturaleza. Más de uno tiene la India fácil, se imagina haber desenmarañado sus secretos, cuando nada le dispone a ello ni su carácter, ni su formación, ni sus inquietudes. ¡Qué pulular de falsos «liberados» que nos miran desde lo alto de su salvación! Tienen buena conciencia; ¿acaso no pretenden situarse por encima de sus actos? Superchería intolerable. Apuntan, además, tan alto que toda religión convencional les parece un prejuicio de familia, con la que su «espíritu metafísico» no sabría contentarse. Reclamarse de la India suena indudablemente mejor. Pero olvidan que ésta postula acuerdo entre la idea y el acto, identidad de la salvación y de la renuncia. Cuando se posee «el espíritu metafísico»», esas son bagatelas de las que uno no se preocupa.

Roque Dalton

Poeta Roque Dalton on Twitter: "Frases en honor al Poeta Roque ...

Por desavenencias con los dirigentes izquierdistas de su país, en 1967 abandonó el Partido Comunista y se mantuvo al margen de su militancia política hasta que, en 1973, regresó a El Salvador para alistarse en las filas del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), donde tomó el pseudónimo guerrillero de Julio Delfos Marín. Tras colaborar activamente con esta organización clandestina partidaria del enfrentamiento directo y la lucha armada, por oscuras razones que nunca se han llegado a aclarar fue perseguido, juzgado y ejecutado por sus propios compañeros de armas, que abandonaron su cuerpo en un paraje agreste donde fue despedazado y devorado por las fieras. Esta ejecución desencadenó airadas protestas en los círculos intelectuales, especialmente entre los escritores hispanoamericanos, abanderados en su condena por el argentino Julio Cortázar.

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/d/dalton_roque.htm

jueves, 27 de julio de 2023

Oliverio Girondo




Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, se despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
se resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehuyen, se evaden, y se entregan.

miércoles, 26 de julio de 2023


 

LUDWIG WITTGENSTEIN

 Los que continuamente preguntan «por qué» son como los turistas que, ante un monumento, leen la guía, y precisamente la lectura de la historia de su origen, etc... etc... les impide ver el monumento.


martes, 25 de julio de 2023

Hafez

Frases

Alejandro Jodorowsky



Si de repente perdemos a un ser querido, o nos vemos involucrados en una gran catástrofe, o un peligroso virus nos contagia o bien nos arruinamos, o aquellos en quienes confiábamos nos han traicionado, podríamos padecer una crisis tan tremenda que, en vez de aniquilamos, provoque en nosotros, por un desesperado deseo de sobrevivir, la unión de nuestros cuatro egos. Surge entonces el Yo superior. Al comienzo con su aspecto psíquico, preocupado como un conductor que acaba de domar a sus ariscos caballos. Empleará bastante tiempo, a veces años, en desprender de sus egos las ideas inculcadas por familiares, profesores, políticos, sacerdotes y tantos otros directores de conciencia que, a veces sin mala intención, pero profundamente equivocados, se convierten en fabricantes de manadas infelices y consumidoras. Debe también eliminar el terror que los sistemas económicos siembran para mantener a la humanidad en un estado infantil fácil de dominar: miedo a perder el dinero, la salud o la paz, miedo a fracasar o a triunfar, a ser abandonado o a amar, a morir o a vivir, a ser humillado, a ser invadido por los otros y, sobre todo, miedo a la soledad. Debe además aprender a comer, no motivado por nostalgias infantiles o angustias existenciales sino para aligerar al cuerpo de las toxinas con que la industria de toda esta clase de sustancias nocivas o adictivas le está envenenando la sangre. Debe eliminar aquello que le es innecesario, sin olvidar las frívolas amistades que le devoran su energía y su tiempo. Cuando -venciendo la insatisfacción, la vergüenza, el remordimiento, el dolor psíquico o el sentimiento de la propia indignidad- la coagulación de sus cuatro energías se ha realizado, puede el Yo superior responder a la llamada del Yo esencial. La razón, sin naufragar en la locura, atraviesa la barrera que la separa del inconsciente y aprende a recibir esos dones que se deslizan entre las palabras, otorgando imágenes, induciendo a actos constructivos, inyectando energía, adquiriendo así el valor necesario para avanzar por el camino que va entre el pasado y el futuro, entre la oscuridad y la luz, entre el inconsciente y el supraconsciente. Ha terminado lo que en alquimia se llama vía seca, un intenso período de búsqueda, y comenzado la vía húmeda, ésa en que, transformados en canal, recibimos la Consciencia cósmica. Si antes nuestra secreta ambición era ser mejor que todos, campeones o bien héroes capaces de lograr victorias imposibles entregándonos al sacrificio de nuestra vida o de lo que más amamos, ahora podemos convertimos en creadores sagrados.

domingo, 23 de julio de 2023

 Ed Norton era taoísta. Ésta era la fuente de su serenidad. ¿Cómo lo sé? Porque trabajaba para el servicio de alcantarillado y se pasaba media vida en las cloacas. Todo el mundo le miraba por encima del hombro o se burlaba de él. Tanto daba. Nadie conseguía alterar su serenidad. (Cosa que también sacaba de quicio a Kramden.) ¿Por qué trabajar en las cloacas convertía a Ed Norton en un taoísta? Porque Lao Tzu enseña: «La más elevada bondad es como el agua. El agua es beneficiosa para todas las cosas pero no contiende. Permanece en lugares que otros desprecian. Por consiguiente, está cerca del Tao.» (Tao Te Ching, poema 8.) Ed Norton era beneficioso para todo el mundo, pero no discutidor. Permanecía en lugares que los demás despreciaban. Por consiguiente, estaba cerca del Tao. Y cualquiera que se acerque al Tao termina por alcanzar la serenidad. Esto es válido para todos y en todo momento, en cualquier empleo o matrimonio. La felicidad de Ed y la tuya no dependen del ascenso social. Dependen de lo cerca que estés del Tao.



Enkidú tomó la palabra y dijo, dirigiéndose a Gilgamesh: “Para atacar a Humbaba, recuerda:  Uno solo, solo se queda; En terreno resbaloso, uno solo resbala; pero [dos pueden pasarlo]. Dos son como si fueran tres. . .  Dos triples [cuerdas pueden más] que una sola cuerda triple. Dos cachorros son más fuertes que un león solo. ”

David Markson

 


 Picasso hizo posar a Gertrude Stein más de ochenta veces para retratarla. Y después pintó la cabeza por encima y la rehízo a los tres meses sin haber vuelto a verla. Durante más de setenta años Pablo Casals empezó el día tocando Bach. He venido a este lugar porque allá no tenía ninguna clase de vida. Yo, ¿y el Lector? El Lector ha venido a este lugar porque allá no tenía ninguna clase de vida. Ayer alguien lo saludó con la cabeza por la calle. Anna Ajmátova tuvo una aventura con Amadeo Modigliani en París en 1910 y 1911. Ya en la vejez, sin haber vuelto a salir de Rusia por un tercio de siglo, quedaría atónita al enterarse de lo famoso que había sido.

    En 1579, cuando Shakespeare tenía quince años, la población de Stratford debía de ser de poco más de mil quinientos habitantes. ¿Podría pensarse que conocía a la mujer llamada Katherine Hamlet que ese verano cayó al Avon y se ahogó?
    Emily Dickinson se recluyó tan desmesuradamente en la segunda mitad de su vida que durante los últimos diez años no salió de su casa ni una sola vez.
    Incluso en los más provisorios pensamientos iniciales sobre un primer boceto, ¿por qué el Lector piensa en su personaje principal como el Lector?
    La Elegía de Gray tiene ciento veintiocho versos. Gray tardó siete años en escribirla.
    Si tuviera que elegir, dijo una vez Giacometti, rescataría un gato de un edificio en llamas antes que un Rembrandt.
    Estoy envejeciendo. He estado en hospitales. ¿Tengo ganas de poner ciertas cosas por escrito?
    Sin duda el Lector es esencialmente el Yo en casos como ese. Sin embargo, se supone que en casi todos los demás casos no será de ningún modo el Yo.
    Mientras peleaba con su mujer, borracho, una vez Paul Verlaine arrojó a su hijo de tres meses contra una pared.
    Páginas manoseadas: leídas una y otra vez. ¿Quién pasó por aquí antes que yo?

jueves, 20 de julio de 2023


 

 Cuando alguien te insulta, tienes que convertirte en un receptor; tienes que aceptar lo que él dice, solo entonces puedes reaccionar. Pero si no aceptas, si te limitas a quedarte distanciado, si mantienes la distancia, si permaneces en calma, ¿qué puede hacer él? Dijo Buda: «Es como si alguien arroja una antorcha encendida al río. Seguirá encendida hasta que llegue al río. En el instante en que cae en el río, el fuego se apaga. El río lo enfría. Yo me he convertido en un río. Podéis dirigirme insultos... son fuego cuando los lanzáis, pero en el momento en que llegan a mí, mi calma apaga su fuego. Ya no hacen daño. Tiráis espinas... pero al caer en mi silencio se transforman en flores. Yo actúo según mi naturaleza intrínseca.» Esto es espontaneidad.. El hombre de conciencia, de conocimiento, actúa; El hombre que no es consciente, el inconsciente, el mecánico el robot, reacciona. Y no es que el hombre de conciencia se limite a observar. Observar es solo un aspecto de su ser. No actúa sin observar. Pero no te confundas. India entera, por ejemplo, ha estado malinterpretando a, personas como Buda; por, eso el país entero se ha vuelto inactivo. Pensando que todos los grandes maestros han dicho: «Siéntate en silencio», el país entero se volvió holgazán; sucio, inactivo. El país perdió energía, vitalidad vida. Se convirtió en algo totalmente obtuso, sin inteligencia, porque la inteligencia solo se agudiza cuando actúas Y cuando actúas momento a momento, basándote en tu conciencia y tu Vigilancia, surge una gran inteligencia. Empiezas a brillar, a relucir, te vuelves luminoso. Pero para eso hacen falta dos cosas: la vigilancia y la acción surgida de esa vigilancia. Si la vigilancia se convierte en inactividad, estás suicidándote. La observación debe llevarte a la acción un nuevo tipo de acción. La acción adquiere una nueva cualidad. Observas, estando totalmente quieto y en silencio. Ves cuál es la situación y, según lo que veas, respondes. El hombre de conciencia responde: es responsable... ¡en el sentido estricto de la palabra! Responde, no reacciona. Sus acciones nacen de su conciencia, no de tu manipulación. Esa es la diferencia. Así pues, la observación y la espontaneidad no son incompatibles. Observar es el principio de la espontaneidad; la espontaneidad es el cumplimiento de la observación. El verdadero hombre de conocimiento actúa... actúa muchísimo, actúa de manera total, pero actúa en el momento, basándose en su conciencia. Es como un espejo. El hombre corriente, el hombre inconsciente, no es como un espejo, es como una placa fotográfica. ¿Qué diferencia hay entre un espejo y una placa fotográfica? Una placa fotográfica, después de haberse expuesto, ya no sirve. Recibe la impresión, queda impresa, retiene la imagen. Pero recuerda: la imagen no es la realidad. La realidad sigue creciendo. Puedes salir al jardín y tomar una foto de un rosal. Mañana, la fotografía será la misma, pasado mañana la fotografía seguirá siendo la misma. Vuelve a salir a mirar el rosal ya no es el mismo. Las rosas han desaparecido, o han brotado otras nuevas. Han ocurrido mil y una cosas. La vida nunca es estática, cambia constantemente. Tu mente funciona como una cámara: sigue reuniendo imágenes... es un álbum de fotos. Y después, tú reaccionas según esas imágenes. Por eso, tu vida nunca es auténtica, porque hagas lo que hagas, está mal hecho. Hagas lo que hagas, insisto, estará mal hecho, Nunca será adecuado. Una mujer estaba enseñándole el álbum familiar a su hijo y llegaron a la foto de un hombre muy atractivo: pelo espeso, barba, muy joven, muy vital. El niño preguntó: «Mamá, ¿quién es este hombre?» Y la mujer le respondió: «¿No le reconoces? Es tu padre.» El niño se quedó desconcertado y dijo: «Si este es mi padre, ¿quién es ese calvo que vive con nosotros?».

Miguel Hernández



No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

lunes, 17 de julio de 2023

HOLDERLIN



Y abiertamente consagré mi corazón a la tierra grave y doliente, y con frecuencia, en la noche sagrada, le prometí que la amaría fielmente hasta la muerte, sin temor, con su pesada carga de fatalidad, y que no despreciaría ninguno de sus enigmas. Así me ligué a ella con un lazo mortal. 


Anthony de Mello



 Pero también hay otro demonio que filtra. Se llama el apego, el deseo, el anhelo. La raíz de la tristeza es el deseo. El deseo vehemente distorsiona y destruye la percepción. Nos persiguen los temores y los deseos. Samuel Johnson dijo: "Saber que dentro de una semana va a estar colgado del patíbulo concentra maravillosamente la mente de un hombre". Bloquea todo lo demás y se concentra únicamente en el miedo, o en el deseo o en el anhelo. A nosotros nos drogaron de muchas maneras cuando jóvenes. Nos criaron para necesitar a las personas. ¿Para qué? Para que nos acepten, nos aprueben, nos aprecien, nos aplaudan - para lograr lo que llamaban el éxito . Esas son palabras que no corresponden a la realidad. Son convencionalismos, cosas inventadas, pero no nos damos cuenta de que no corresponden a la realidad. ¿Qué es el éxito? es lo que un grupo decidió que podría ser una cosa buena. Otro grupo decidirá que la misma cosa es mala. Lo que es bueno en Washington puede considerarse malo en un monasterio cartujo. El éxito en un círculo político puede considerarse como un fracaso en otros círculos. Son convencionalismos pero los tratamos como si fueran realidades, ¿verdad? Cuando éramos jóvenes nos programaron para la desdicha. Nos enseñaron que para ser felices se necesita dinero, éxito, una pareja hermosa o bien parecida, un buen empleo, amistad, espiritualidad, Dios - y todo lo demás . Nos dijeron que si no conseguíamos esas cosas no seríamos felices. Ahora, eso es lo que yo llamo un apego. Un apego es creer que sin algo no seremos felices. Una vez que nos convencemos de eso - y se nos mete en el subconsciente, queda impreso en las raíces de nuestro ser - se acabó. "¿Cómo puedo ser feliz a menos que tenga buena salud?", dice usted. Pero le voy a decir algo: He conocido personas que se estaban muriendo de cáncer y eran felices. ¿Cómo podían ser felices si sabían que se iban a morir? Pero eran felices. "¿Cómo puedo ser feliz ni no tengo dinero?" Una persona tiene un millón de dólares en el banco y se siente insegura; la otra persona prácticamente no tiene dinero, pero no parece sentir ninguna inseguridad. La programaron de manera diferente, eso es todo. Es inútil exhortar a la primera hacer lo que debe hacer; necesita comprender. Las exhortaciones no ayudan mucho. Necesita comprender que la programaron; es una creencia falsa. Véala como falsa, véala como una fantasía. ¿Qué hace la gente durante toda la vida? Está ocupada peleando; pelea, pelea, pelea. A eso lo llaman sobrevivir. Cuando el estadounidense promedio dice que se está ganando la vida, no se está ganando la vida. ¡Ah, no! Tiene mucho más de lo que necesita para vivir. Vengan a mi país y lo verán. Para vivir ellos no necesitan todos esos automóviles. Para vivir no necesitan un televisor. Para vivir no necesitan maquillaje. Para vivir no necesitan toda esa ropa. Pero trate de convencer de esto a un estadounidense. Les han lavado el cerebro; los han programado. de manera que trabajan y luchan por obtener el objeto deseado que los hará felices. Escuche esta triste historia - su historia, mi historia, la historia de todo el mundo - : "Hasta que consiga esto (dinero, amistad, cualquier cosa) no seré feliz; tengo que luchar por conseguirlo y luego, cuando lo consiga, tengo que luchar por conservarlo. Tengo una emoción pasajera. ¡Ah, estoy tan emocionado! ¡Ya lo conseguí! Pero ¿cuánto tiempo dura eso? Unos minutos, máximo unos días. Cuando consigue su automóvil nuevo ¿cuánto tiempo dura la emoción? Hasta que su siguiente apego se vea amenazado. La verdad sobre una emoción es que después de un tiempo me canso de ella. Me dijeron que la oración esa algo extraordinario; me dijeron que Dios era algo extraordinario; me dijeron que la amistad era algo extraordinario. Y sin saber qué era realmente la oración y sin saber qué era realmente Dios, sin saber lo que era realmente la amistad, les dimos mucha importancia. Pero después de un tiempo nos aburrimos de ellos - nos aburrimos de la oración, de Dios, de la amistad. ¿No es eso patético? Y no hay manera de escapar, sencillamente no hay manera de escapar. Es el único modelo que nos dieron: ser felices. No nos dieron ningún otro modelo. Nuestra cultura, nuestra sociedad y, siento decirlo, nuestra religión, no nos dieron ningún otro modelo. Lo acaban de nombrar cardenal. ¡Qué gran honor! ¿Honor? ¿Dijo usted honor? Se equivocó de palabra. Ahora otros van a aspirar a lo mismo. Usted cayó en lo que los evangelios llaman "el mundo" y va a perder su alma. El mundo, el poder, el prestigio, el triunfo, el éxito, el honor, etc., no existen. Usted gana mundo pero pierde el alma. Toda su vida ha estado vacía y sin alma. Ahí no hay nada. Sólo hay una manera de escapar, ¡Y es desprogramarse! ¿cómo se hace eso? Tomando consciencia de la programación. Usted no puede cambiar por un esfuerzo de la voluntad; no puede cambiar por medio de ideales; no puede cambiar adoptando nuevos hábitos. Su comportamiento puede cambiar, pero no usted. Usted sólo cambia por medio de la consciencia y la comprensión. Cuando usted vea una piedra como una piedra y un pedazo de papel como un pedazo de papel, ya no piensa que la piedra es un diamante precioso y no piensa que el pedazo de papel es un cheque por mil millones de dólares. Cuando vea esto, cambia. Ya no hay violencia en el intento de cambiar. De otra manera, lo que usted llama cambio es sencillamente cambiar de sitio los muebles. Su comportamiento cambia, pero usted no.


domingo, 16 de julio de 2023

Percy Cerutty

 


Having spent the first half of his life reading everything he could find on religion, philosophy and mysticism, he began devouring textbooks on biology, medicine, diet, physiology and psychology. He became convinced it had been the trappings of modern civilisation that had almost finished him. He became vegetarian, eating only uncooked foods, for the next three years. He began lifting heavy weights to build his strength. And he began walking.

https://www.percy-cerutty.com/about-percy-cerutty

James Clear





 Los hábitos son el interés compuesto de la superación personal. De la misma manera en que el dinero se multiplica mediante el interés compuesto, los efectos de tus hábitos se multiplican en la medida en que los repites cada día. No parecen hacer mucha diferencia en un día determinado y, sin embargo, el impacto que producen conforme pasan los meses y los años puede resultar enorme. Solamente cuando nos damos vuelta y contemplamos los últimos dos, o cinco o quizá diez años, nos damos cuenta y quedamos sorprendidos del valor de los buenos hábitos y del costo negativo de los malos hábitos. Esto puede ser un concepto difícil de apreciar en la vida cotidiana. Frecuentemente descartamos los pequeños cambios porque no parecen importar mucho en un momento dado. Si ahorras un poco de dinero ahora, no te conviertes en millonario. Si vas al gimnasio tres días consecutivos, no te vas a poner en forma. Si estudias chino mandarín una hora por la noche, no habrás aprendido un nuevo idioma. Hacemos pequeños cambios, pero los resultados nunca se dan de manera inmediata; eso nos descorazona y nos lleva de vuelta a nuestras viejas rutinas. Desafortunadamente, el lento ritmo de la transformación también hace que sea muy fácil permitir el retorno de los malos hábitos. Si comes un alimento poco saludable hoy, la báscula no va a registrar un cambio muy drástico. Si el día de hoy trabajas hasta tarde e ignoras a tu familia, te va a perdonar. Si aplazas el trabajo de un proyecto para el día siguiente, seguramente encontrarás el tiempo para terminarlo más adelante. Es fácil pasar por alto una pequeña mala decisión. Sin embargo, cuando repetimos día a día esos errores que representan apenas un 1%, cuando replicamos las malas decisiones y duplicamos los pequeños errores mediante excusas sin importancia, nuestras acciones acaban por producir resultados compuestos que son realmente tóxicos. La acumulación de muchos pasos en falso, un 1% de deterioro aquí y allá, finalmente se convierte en un grave problema. El impacto creado por un cambio en nuestros hábitos es similar al efecto que provoca alterar la ruta de un avión apenas unos cuantos grados. Imagina que estás volando de Los Ángeles a la ciudad de Nueva York. Si el piloto que despega de Los Ángeles ajusta la dirección 3.5 grados al sur, llegaría a Washington, D.C., en lugar de llegar a Nueva York. Ese pequeño cambio apenas se notaría durante el despegue. La punta del avión apenas si se movería un par de metros, pero si la distancia se magnificara durante el vuelo, el avión terminaría en un lugar que está a cientos de kilómetros del destino original. * Del mismo modo, un pequeño cambio en tus hábitos cotidianos puede conducir tu vida a un destino completamente distinto. Tomar una decisión que es 1% mejor o 1% peor puede no parecer importante en un momento dado, pero en el transcurso de todos los momentos que conforman una vida, estas decisiones determinan la diferencia entre la persona que eres y la persona que podrías ser. El éxito es el producto de nuestros hábitos cotidianos, no de transformaciones drásticas que se realizan una vez en la vida

viernes, 14 de julio de 2023

Gustavo Adolfo Bécquer




Tu pupila es azul y, cuando ríes,
su claridad süave me recuerda
el trémulo fulgor de la mañana
que en el mar se refleja.
Tu pupila es azul y, cuando lloras,
las transparentes lágrimas en ella
se me figuran gotas de rocío
sobre una violeta.
Tu pupila es azul, y si en su fondo
como un punto de luz radia una idea,
me parece en el cielo de la tarde
una perdida estrella.

Idea Vilariño

Idea Vilariño | Frases bonitas, Frases significativas, Idea vilariño
Aquel amor
aquel
que tomé con la punta de los dedos
que dejé que olvidé
aquel amor
ahora
en unas líneas que
se caen de un cajón
está ahí
sigue estando
sigue diciéndome
está doliendo
está
todavía
sangrando.

jueves, 13 de julio de 2023

Vicente Huidobro


 

Pa u l K a u f m a n

 


Chuck Jones, el animador que creó al Coyote , dice que, para dibujar un coyote «debes tener un coyote dentro de ti. Y tienes que sacarlo a la luz. La animación significa invocar la vida, ¿y cómo invocas la vida? Tienes que encontrarla dentro de ti». Mientras estábamos produciendo la serie de televisión El espíritu creativo en Kyoto, Japón, un tallador de figuras de Buda nos dijo: «Cuando tallo, busco el Buda en la madera. Y, cuando estoy tallando, necesito sacar el Buda de la madera. Debo tener mucho cuidado de no cortar al Buda.» Entre el señor Coyote y el Buda se oculta una verdad. Para que tenga lugar la creatividad, algo que se halla en nuestro interior debe cobrar vida en algo externo a nosotros.

miércoles, 12 de julio de 2023

Milan Kundera

 



El novelista checo Milan Kundera murió, según informó la Biblioteca de Moravia, una organización de investigación financiada por el Estado en Brno, ciudad natal del escritor. Kundera tenía 94 años.

"Milan Kundera, autor checo-francés que figura entre los autores más traducidos del mundo, falleció el 11 de julio de 2023 en su apartamento de París", informó la biblioteca en un comunicado.



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