lunes, 13 de abril de 2026

  La idea: “diplomacia entre especies” de Baptiste Morizot

Suena bonito… pero es profundamente incómodo.

Porque lo que está diciendo en el fondo es:

“No eres el dueño del mundo. Eres solo otro habitante… bastante torpe, por cierto.”


¿Qué significa realmente “diplomacia”?

No es abrazar árboles ni hablarle bonito a los lobos.

Es esto:

👉 Aceptar que hay otros intereses en juego que no son humanos.

Ejemplo brutal:

  • Tú quieres seguridad
  • El lobo quiere comer
  • El bosque quiere regenerarse

Y ninguno está “equivocado”.


El golpe al ego humano

La modernidad nos vendió esta idea:

“La naturaleza está para servirnos.”

Morizot la destruye.

Porque si eso fuera cierto:

  • No habría crisis climática
  • No habría extinción masiva
  • No sentirías ese vacío raro cuando ves un bosque destruido

 Entonces… ¿qué propone?

Algo mucho más difícil que “cuidar el planeta”:

 Negociar con la vida

Sí, negociar.

Como si los animales y ecosistemas fueran actores políticos.


 Ejemplo concreto 

Imagina esto:

Hay lobos atacando ganado.

La solución típica humana:

  • Matar lobos

La solución “Morizot”:

  • Entender rutas de movimiento
  • Cambiar horarios de pastoreo
  • Usar perros guardianes
  • Diseñar estrategias para coexistir

No eliminar al otro… ajustarte tú también


La humanidad dice:

“Salvemos el planeta”

El planeta responde:

“Relájate… yo voy a seguir. El problema eres tú.”


Lo más profundo de Morizot

No es ecología.

Es identidad.

Está preguntando:

👉 ¿Qué eres tú en este mundo?

  • ¿Un consumidor?
  • ¿Un conquistador?
  • ¿O un participante más en una red viva?

La próxima vez que veas un árbol…

no pienses “qué bonito”.

Piensa:

“Este ser ha vivido más que yo… sin necesitarme para nada.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog

Buscar este blog