miércoles, 16 de mayo de 2012

Deepak Chopra






"¿Mi edad? ¡La he olvidado! Nací en India y vivo entre Nueva York y California. Soy médico y neuroendocrinólogo, e impulsor de la medicina integral. Fundé el Centro Chopra para el Bienestar. Estoy casado y tengo dos hijos (29 y 30 años). Los políticos son hipócritas: actúan por encuestas. ¿Dios? ¡La naturaleza es inteligente y creativa!"
-Qué buscaba al hacerse médico?

-Respuesta a ciertas preguntas que siempre me hacía...

-¿Qué preguntas?

-¿Existe el alma? ¿Tiene la vida algún sentido? ¿Qué pasa tras la muerte? ¿Existe Dios?

-¡Casi nada! ¿Por qué no se hizo teólogo?

-Busqué pistas como científico en la biología humana, me hice cardiólogo...

-¿Y qué descubrió?

-Una medicina meramente mecanicista, desconectada de la vida... Hasta que profundicé en la neuroendocrinología: ahí descubrí la conexión entre conciencia y biología.

-¿Qué conexión?

-Dos pacientes con una misma enfermedad, con el mismo doctor y con el mismo tratamiento, reaccionan de modo distinto: ¿por qué? ¡Porque interviene la conciencia! En todo: cognición, emociones, conductas... Todo son manifestaciones de la conciencia.

-Pues enséñeme a cuidarla: ¿qué hago?

-Inicie una autoindagación: ¿quién soy?, ¿qué objetivo tiene mi vida?, ¿qué deseo?, ¿qué siento?, ¿cómo me satisfago? Acalle su mente racional para que afloren la intuitiva y la creativa, atributos de la conciencia.

-¿Y qué pasará?

-Que se sentirá conectado con la vida, porque será como ella, ¡y el atributo más importante de la naturaleza es la creatividad!

-Al despertar cada mañana, ¿cuál es su primer pensamiento?

-Siento gratitud. Por vivir, por saber que existo. ¡Es algo tan asombroso, tan insólito! Porque lo más normal y lógico es no vivir.

-¿Cómo cuida usted cuerpo y conciencia?

-Cada mañana medito durante una hora y media (calmo mi mente, la acallo). Y cada día practico una hora de ejercicio físico.

-¿Para qué vive usted?

-Para expresarme creativamente y ser útil. Acabo de crear la Fundación Alianza pa-ra una nueva Humanidad... Es decir, una humanidad en paz consigo misma y con un medioambiente felizmente recompuesto.

-En serio: ¿es eso posible?

-Es imaginable y, por tanto, posible. Ignoro, eso sí, el porcentaje de posibilidades. ¡Pero hay que intentarlo! O, si no, extinguirnos.

-No nos pongamos dramáticos...

-No, pero el actual avance tecnológico permitirá pronto devastaciones colosales: envenenar la cadena alimentaria, provocar un caos urbano, desatar una fuga nuclear... Y bastará con sólo dominar un ordenador...

-No me asuste.

-Hay sólo una forma de evitarlo: cambiar esos viejos hábitos en los que seguimos instalados: la violencia, la guerra... Nos ayudaron a sobrevivir en el pasado, pero en el futuro...

-¿Pueden extinguirnos como especie?

-Sí. Lo que no es tan grave, al cabo. Habremos sido un experimento de la vida, fracasado, desechado. Por peligroso. Somos ya como una enfermedad para la vida terráquea...

-¿Hasta qué punto?

-Si hoy desapareciesen de golpe todos los insectos del planeta, en cinco años habría desaparecido la vida en la Tierra. Si hoy desapareciesen los humanos..., en cinco años ¡habría mucha más vida en este planeta!

-¿Podemos dejar de ser una amenaza?

-Sí. Pero es algo que tienes que hacer tú.

-¿Yo?

-Cada uno de nosotros.

-¿Debo ir a manifestaciones por la paz?

-No, eso no es eficaz. ¿Gente enfadada, gritando...? No. ¡Pon paz en tu vida! Intenta resolver todos tus conflictos creativamente, sin usar ni violencia física ni emocional.

-Ja: vaya a una reunión de vecinos y verá...

-Por ahí hay que empezar.Ycuando se alcance una masa crítica de personas autoconscientes en el planeta..., todo cambiará: devendrá la paz, la justicia social, no harán falta religiones... Quizá baste con un 10% de los humanos... Yo cada día me digo: "Hoy no voy a recurrir a ninguna solución violenta".

-Lo intentaré, y ojalá tenga usted razón...

-Tu voluntad tiene el poder. Haz algo por la paz cada día de la semana: un día, piensa en la paz; otro, ayuda a alguien; otro, sonríe; otro, habla de paz; otro, siéntela en tí...

-Me suena a el plan paz en siete días...

-¿Acaso no cayó en un solo día el muro de Berlín? Bastó una masa crítica. El espíritu puede más que los muros: la conciencia crea.

-¿Lo dice como científico?

-Sí. Tras todo lo físico hay energía + información, y aún tras eso hay una realidad oculta: ¡la discontinuidad! Todo es una vibración, on-off, on-off, on-off...Es sorprendente, maravilloso: en ese off está toda la creatividad del universo, todas las posibilidades...

-Ese apagado-encendido parece un constante juego de vida-muerte del universo...

-Sí: tú mismo estás muriendo varias veces por minuto. Si superas tu miedo a la muerte, habrás conectado con la vida, con el espíritu, con el poder. ¡Eso es la salud absoluta!

-¿Teme usted a la muerte?

-¡No!

-¿Cuándo estuvo enfermo por última vez?

-No me acuerdo.

-Pero un día morirá...

-Morirá este cuerpo que vemos, no yo.

-¿Y de qué morirá?

-Espero que meditando, como mi padre.

-Y después, ¿qué hay?

-Ya lo sé: ¡el mismo off de antes de nacer!

-¿En qué consiste ese off? ¿Qué se siente?

-Pura conciencia (sin contenido de pensamientos), omnipresencia, silencio, eternidad, inmortalidad, compasión, amor.

-¿Felicidad?

-Bah, la felicidad paraliza. Mejor un poco de descontento, que te mueve a ser creativo. Perseguir la felicidad es un error: el secreto de la felicidad reside en dejar de buscarla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog

Buscar este blog