miércoles, 18 de marzo de 2020
Alda Merini

no sabía que nacer loca,
abrir los terrones
pudiera desencadenar una tormenta
abrir los terrones
pudiera desencadenar una tormenta
Se trata de la imagen sórdida y angustiante del manicomio: durante veinte años ése fue el espacio en el que habitó con mayor frecuencia. Ni su matrimonio, ni sus tres hijas, ni sus relaciones amorosas posteriores, evitaron el horror de los tratamientos psiquiátricos, o los más de veinte electrochoques, o los larguísimos periodos de internación; pero tampoco minaron su fe en la capacidad liberadora de las palabras. El encierro en la “normalidad” le resultaba más intolerable que el encierro en el manicomio. “No soy una mujer domesticable”, escribió en alguno de sus aforismos.
Recibió el Premio Vareggio en 1996, el Premio Librex-Guggenheim «Eugenio Montale» en 1992, el Premio Procida-Elsa Morante en 1997, y Dario Fo impulsó su candidatura al Nobel.
Sin embargo, ni los premios ni el reconocimiento del mundo literario evitaron que terminara sus días casi en la indigencia, compartiendo el dinero que ganaba con sus amigos de la zona de Navigli en Milán. “Hay quienes lo necesitan más que yo”, decía.
Murió el 1 de noviembre de 2009. Se dice que sobre su ataúd fueron colocados una rosa roja, una cajetilla de cigarros, la foto de su primer esposo y unos pocos euros reservados a Caronte para que la transportara a la otra ribera.
Yo estoy segura de que nada más sofocará mi rima,
el silencio lo he tenido encerrado años en la garganta
como una trampa de sacrificio,
ha pues llegado el momento de cantar
las exequias al pasado. [6]
el silencio lo he tenido encerrado años en la garganta
como una trampa de sacrificio,
ha pues llegado el momento de cantar
las exequias al pasado. [6]
Las exequias serán cantadas por la voz ronca de Alda Merini en versos que son a la vez luz y desgarramiento: nunca más el silencio encerrado en la garganta. Ése será para siempre su “delito de vida”.
Alda Merini

El pájaro de fuego
de mi mente enferma,
este gorrión gris
que habita en lo profundo
y con su pío
siempre me hace temblar
porque parece indefenso,
necesitado de amor,
a veces tiene una voz
tan tierna y nueva
que bajo su triunfo
dicto el poema.
de mi mente enferma,
este gorrión gris
que habita en lo profundo
y con su pío
siempre me hace temblar
porque parece indefenso,
necesitado de amor,
a veces tiene una voz
tan tierna y nueva
que bajo su triunfo
dicto el poema.
Elena Garro

Vieja y enferma, Elena Garro volvió al principio de sus Recuerdos del porvenir: «Aquí estoy, sentado(a) sobre esta piedra aparente. Sólo mi memoria sabe lo que encierra […] estoy y estuve en muchos ojos, yo sólo soy memoria y la memoria que de mí se tenga»… «Quisiera no tener memoria o convertirme en el piadoso polvo para escapar a la condena de mirarme.»
Allá donde encontramos lo perdido
Allá donde se va lo que se tuvo
Allá donde los muertos están muertos
y hay días en que renacen y repiten
los actos anteriores a su muerte
Allá donde lloradas lágrimas se vuelven
a llorar sin llanto
y en donde labios intangibles se buscan
y se encuentran ya sin cuerpo
Allá donde pronto somos niños
y tenemos casa
y en donde las ciudades son fotografías
y sus monumentos residen en el aire
y hay pedazos de jardines atados a unos ojos
Allá donde los árboles están en el vacío
donde hay amores y parientes mezclados
con objetos familiares
Allá donde las fiestas suceden a los duelos
los nacimientos a las muertes
los días de lluvia
a los días de sol
Allá, solitario, sin tiempo, sin infancia,
cometa sin orígenes, extranjero al paisaje
paseándote entre extraños
Allá resides tú,
donde reside la memoria.
Allá donde se va lo que se tuvo
Allá donde los muertos están muertos
y hay días en que renacen y repiten
los actos anteriores a su muerte
Allá donde lloradas lágrimas se vuelven
a llorar sin llanto
y en donde labios intangibles se buscan
y se encuentran ya sin cuerpo
Allá donde pronto somos niños
y tenemos casa
y en donde las ciudades son fotografías
y sus monumentos residen en el aire
y hay pedazos de jardines atados a unos ojos
Allá donde los árboles están en el vacío
donde hay amores y parientes mezclados
con objetos familiares
Allá donde las fiestas suceden a los duelos
los nacimientos a las muertes
los días de lluvia
a los días de sol
Allá, solitario, sin tiempo, sin infancia,
cometa sin orígenes, extranjero al paisaje
paseándote entre extraños
Allá resides tú,
donde reside la memoria.
París, 1951
Elena Garro
Elena Garro (1916-1998) nunca encontró la paz. Hipérbole de sí misma, seductora y delirante, la vida de la más enigmática escritora mexicana del siglo XX es aún una herida abierta en México y Latinoamérica. Hablar de ella es hacerlo de quien fue el envés, obsesivo y doloroso, de Octavio Paz. Contra él vivió, contra él escribió. Pero no agotó su biografía en la lucha contra el tótem. Su proximidad al PRI y su servicio secreto, y, sobre todo, sus errores ante la matanza de Tlatelolco, la volvieron una escritora maldita. Novelista, dramaturga y poeta, Garro hizo posiblemente de su existencia un cuento absurdo, pero dio al mundo una literatura que sólo ahora, en el centenario de su nacimiento, empieza a contemplarse en toda su inmensidad.
https://elpais.com/cultura/2016/10/13/babelia/1476359923_131235.html
Elvira Sastre
No toques si duele, amor,
que una herida de tu mano
es como una primavera helada
y este cuerpo tirita con un solo roce.
No te quedes a verme llorar
si desconoces el polvo que inunda mis ojos,
si no sabes
que mis pupilas solo son escondites de palabras,
si lo único que quieres es borrar mis lágrimas
en vez de dejar que me seque y pueda respirar.
No te quedes a verme llorar
que no quiero mojarte
y que mueras de frío.
No te quedes a verme llorar
si no vas a besarme los ojos
y ahogarte conmigo.
No me rompas el pelo
que desde que te quiero nunca me peino,
y si ahora te marchas
tendré que volver a encontrarme en el espejo,
y yo solo quiero mirarme en tus ojos.
No vuelvas contra mí
todos los motivos que inventaste para quererme
como si fueras una suicida por amor,
que el romanticismo está hecho
para los que tienen el corazón roto.
No huyas
si no es
de ti
hacia mí
el movimiento.
No me empujes al precipicio
y me preguntes con voz rota
si te prefiero a ti o a los puentes,
no me beses si no vas a volver,
no te vayas si no vas a girarte mientras lo haces,
no te quedes
si tu vida es un camino de huida y vuelta,
no me abraces por rutina
y no dejes de hacerlo por costumbre,
no te vuelvas hielo
cuando el frío nos apriete las costuras,
no te derritas
cuando mi boca ya esté seca y no pueda sostenerte.
No me duelas
si no vas a curarte.
No me quieras,
que amor es quererse
hasta cuando no me quieres
y eso es lo único que querría que hicieras siempre
y eso es lo único que nunca te pediré que hagas.
que una herida de tu mano
es como una primavera helada
y este cuerpo tirita con un solo roce.
No te quedes a verme llorar
si desconoces el polvo que inunda mis ojos,
si no sabes
que mis pupilas solo son escondites de palabras,
si lo único que quieres es borrar mis lágrimas
en vez de dejar que me seque y pueda respirar.
No te quedes a verme llorar
que no quiero mojarte
y que mueras de frío.
No te quedes a verme llorar
si no vas a besarme los ojos
y ahogarte conmigo.
No me rompas el pelo
que desde que te quiero nunca me peino,
y si ahora te marchas
tendré que volver a encontrarme en el espejo,
y yo solo quiero mirarme en tus ojos.
No vuelvas contra mí
todos los motivos que inventaste para quererme
como si fueras una suicida por amor,
que el romanticismo está hecho
para los que tienen el corazón roto.
No huyas
si no es
de ti
hacia mí
el movimiento.
No me empujes al precipicio
y me preguntes con voz rota
si te prefiero a ti o a los puentes,
no me beses si no vas a volver,
no te vayas si no vas a girarte mientras lo haces,
no te quedes
si tu vida es un camino de huida y vuelta,
no me abraces por rutina
y no dejes de hacerlo por costumbre,
no te vuelvas hielo
cuando el frío nos apriete las costuras,
no te derritas
cuando mi boca ya esté seca y no pueda sostenerte.
No me duelas
si no vas a curarte.
No me quieras,
que amor es quererse
hasta cuando no me quieres
y eso es lo único que querría que hicieras siempre
y eso es lo único que nunca te pediré que hagas.
Noam Chomsky

Noam Chomsky elaboró la lista de las “10 Estrategias de Manipulación mediática” a través de los medios de comunicación de masas.
A continuación veremos en que consisten las 10 estrategias de manera detallada, como influyen a la hora de manipular las masas y en que se basan realmente.
1. La estrategia de la distracción. El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.
6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…
9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.
La peste
En un lejano pueblo, vivía un gran medico conocido por todo el mundo por su abnegada voluntad para ayudar a todo la gente. Ya fuesen ricos o pobres sin mirar su condición social. Un día estaba el medico en su casa cuando llego un muchacho reclamando su ayuda. No le pedía mucho, solo que atendiese a su madre que estaba muy mal por culpa de su último embarazo el cuál le estaba arrebatando la vida tanto a ella, como a su hijo no nacido.
El medico escucho atentamente al muchacho y le comento que a la que acabase de atender sus quehaceres para con sus vecinos, acudiría a casa del muchacho para atender a su madre y hermano.
Al cabo de las horas y después de haber visitado a todos sus paisanos, el medico cogió su caballo y se dirigió hacía el pueblo vecino. Cuál no fue su sorpresa que a la salida del pueblo se encontró de cara con la Peste.
Vestida con su habito de muerte: al verla se alarmo y con reparo y temor le pregunto que a cuantos se iba a llevar. Esta le respondió que a mil doscientos; el medico sospeso la idea de quedarse para atender a sus paisanos.. Que hacer, sabía a ciencia cierta que no los iba a poder salvar, que su suerte estaba echada. Sin embargo si seguía su camino, podía salvar dos vidas. la de una madre y un bebe aparte de traer la alegría a una casa a pesar de la pena que la Peste dejaría en otras muchas. Muy a su pesar siguió su camino en dirección al pueblo vecino pensando que hacía lo mejor.
Llego, atendió a la madre en el parto y logró salvar la vida de los dos; la madre y el recién nacido. Al salir se cruzó con un conocido de la familia y le pregunto si sabía algo de la peste a la cuál dejo a la entrada de su pueblo. Este le respondió que si, que sabía que la peste había matado a mil ochocientos habitantes del poblado del medico.
Este cogió su caballo y lo espoleo para arribar lo antes posible y poder ayudar a sus paisanos. Antes de entrar al pueblo vio salir a la Peste con aire cansino. se coloco delante de ella y le espeto con rabia, furia y dolor que porque le había mentido ya que, le comento que solo se iba a llevar a mil doscientos y el saldo final de muertos era de mil ochocientos.
Esta le dijo que no le había engañado, que ella solo mato a mil doscientos: el resto murió por miedo.
Esta le dijo que no le había engañado, que ella solo mato a mil doscientos: el resto murió por miedo.
martes, 17 de marzo de 2020
jueves, 12 de marzo de 2020
Roberto Bolaño

¿Cuándo ha sido más feliz? –Yo he sido feliz casi todos los días de mi vida, al menos durante un ratito, incluso en las circunstancias más adversas. ¿Qué le hubiera gustado ser si no hubiera sido escritor? –Me hubiera gustado ser detective de homicidios, mucho más que ser escritor. De eso estoy absolutamente seguro. Un tira de homicidios, alguien que puede volver solo, de noche, a la escena del crimen, y no asustarse de los fantasmas. Tal vez entonces sí que me hubiera vuelto loco, pero eso, siendo policía, se soluciona con un tiro en la boca. ¿Confiesa que ha vivido? –Bueno, sigo vivo, sigo leyendo, sigo escribiendo y viendo películas, y como les dijo Arturo Prat a los suicidas de la Esmeralda, mientras yo viva, esta bandera no se arriará.
https://www.theclinic.cl/2013/02/20/porque-si-la-ultima-entrevista-de-bolano-a-la-revista-playboy/
Joaquin Sabina

Yo no quiero domingo por la tarde
Yo no quiero columpio en el jardín
Lo que yo quiero corazón cobarde
Es que mueras por mí
Yo no quiero columpio en el jardín
Lo que yo quiero corazón cobarde
Es que mueras por mí
Y morirme contigo si te matas
Y matarme contigo si te mueres
Porque el amor cuando no muere mata
Porque amores que matan nunca mueren
Y matarme contigo si te mueres
Porque el amor cuando no muere mata
Porque amores que matan nunca mueren
Yo no quiero juntar para mañana
Nunca supe llegar a fin de mes
Yo no quiero comerme una manzana
Dos veces por semana, sin ganas de comer
Nunca supe llegar a fin de mes
Yo no quiero comerme una manzana
Dos veces por semana, sin ganas de comer
Yo no quiero calor de invernadero
Yo no quiero besar tu cicatriz
Yo no quiero París con aguacero
Ni Venecia sin ti
Yo no quiero besar tu cicatriz
Yo no quiero París con aguacero
Ni Venecia sin ti
No me esperes a las doce en el juzgado
No me digas volvamos a empezar
No me digas volvamos a empezar
Yo no quiero ni libre ni ocupado
Ni carne ni pecado ni orgullo ni piedad
Yo no quiero saber porqué lo hiciste
Lo que yo quiero muchacha de ojos tristes
Es que mueras por mí
Ni carne ni pecado ni orgullo ni piedad
Yo no quiero saber porqué lo hiciste
Lo que yo quiero muchacha de ojos tristes
Es que mueras por mí
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